La provincia de Málaga está repleta de lugares mágicos y con un encanto sin igual que merecen la pena ser visitados. A pesar de no contar con playa, uno de los símbolos inequívocos de la Costa del Sol, estos municipios ofrecen alternativas para disfrutar de unas merecidas vacaciones con familia y amigos rodeados de naturaleza y de paisajes majestuosos, algunos de ellos, incluso, han servido de escenario para rodar algunas de las películas más famosas de la historia de la cinematografía; otros, son considerados como los pueblos más bonitos del mundo por agencias como National Geographic, entre otras.
Málaga se ha convertido en un auténtico referente mundial por su maravilloso clima durante todo el año, la historia y la oferta cultural que presenta la ciudad, además de apostar por la tecnología y digitalización de manera clara, lo que ha atraído a muchas empresas a instalarse en la capital. La gastronomía, no obstante, también otro de sus ‘platos fuertes’, especialmente en temporada estival y sus famosos espetos de sardina en los meses sin ‘erre’. Sin embargo, la provincia de Málaga tiene mucho que ofrecer más allá de lo popularmente conocido.
Pueblos más bonitos de Málaga que no tienen playa
La provincia de Málaga está compuesta por 103 municipios que esconden rincones llenos de magia. historia y tradición, rodeados de entornos naturales y que, juntos, forman paisajes dignos de ser conocidos. A pesar de no contar con la inmensidad del mar, estos pueblos, algunos de ellos catalogados como los más bonitos de España, también ofrecen alternativas y rutas para pasear y disfrutar de sus calles, gastronomía y tradiciones.
- Frigiliana
Es el pueblo de Málaga por excelencia. Frigiliana es, sin ninguna duda, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía. Se encuentra a escasos 58km de la capital y está ubicado en la comarca de la Axarquía, una antigua región andaluza donde el verde de la naturaleza contrasta con el blanco de las casas. Este municipio es naturaleza y mundo rural en su estado más auténtico. Además, este precioso pueblo, a pesar de ser de interior, está a muy poca distancia del mar y, desde el núcleo de casas blancas se puede ver en el horizonte el mar Mediterráneo.
- Comares
Sin distanciarnos de la comarca de la Axarquía, se sitúa Comares un lugar mágico desde el que disfrutar de la pureza y del encanto de las tradiciones de Málaga. Esta localidad malacitana tiene como característica propia la importancia que ostentó durante la época musulmana como fortaleza, ya que está situada en un enclave estratégico en la provincia. Además de visitar el pueblo, también se pueden realizar multitud de rutas de senderismo en enclaves naturales paradisiacos.
- Antequera
El corazón de Andalucía. Y es que pocos lugares en el mundo pueden presumir de tener un patrimonio histórico-cultural como el de Antequera. Esta ciudad, a cuarenta minutos de Málaga, aglutina más de medio centenar de monumentos y enclaves arqueológicos de extraordinaria relevancia. Pasear por Antequera es sumergirse en su pasado. Una gloriosa historia que le dejó en herencia palacetes, iglesias y conventos de los más variados estilos, junto a una fortaleza musulmana y un conjunto prehistórico declarado Patrimonio de la Humanidad. El municipio cuenta además con uno de los más sorprendentes parajes naturales de la provincia de Málaga, El Torcal.
- Ronda
Una de las joyas más valiosas de la provincia de Málaga y una de las ciudades más antiguas de España que epnas necesita presentación. La ciudad invita a un recorrido ajeno a la prisa, que permita apreciar con detalle los rasgos de la antigua medina árabe, en la orilla sur del río Guadalevín, que aún conserva parte de sus murallas, cruzar el Puente Nuevo y pasear por la Alameda del Tajo, deteniéndose en los rincones y obras monumentales que abren sus puertas al visitante. Todo ello sin olvidar reponer fuerzas en alguno de los restaurantes que ofertan una buena selección de platos de la gastronomía de la Serranía.
- Mijas
Mijas es la radiografía perfecta de pueblo blanco andaluz, que se extiende a través de la ladera de la sierra, con sus casas blancas en vivo contraste con el verde de los pinos ofreciendo una bonita estampa de la provincia de Málaga. Este municipio combina las calles y balcones repletas de flores con la inmensidad del Mediterráneo a lo lejos para ver el atardecer. De hecho, este pueblo serrano que también mira al mar ofrece al turista todos los servicios para disfrutar de una experiencia completa que mezcla la tradición de su pasado, con rincones que se pueden recorrer en sus famosos burros-taxi, con la adaptación a las necesidades de los numerosos visitantes que recibe cada año.
Por tanto, se deduce que la Málaga va mucho más allá de lo que se conoce. La provincia ofrece una amplia variedad de alternativas para degustar la gastronomía, conocer la historia y adentrarse en la cultura de cada uno de sus municipios. En definitiva, Málaga siempre será una buena opción para visitar en cualquier época del año.




