Las plazas de aparcamiento reservadas para personas de movilidad reducida -PMR- no son un capricho. Tampoco un privilegio para los usuarios. Son, única y exclusivamente, un derecho y una necesidad de estos individuos que ha de ser respetada por el conjunto de la ciudadanía y que, en caso de infringir esta normativa, están expuestos a una notable sanción económica. Esta tesitura, no obstante, también ha de ser amparada por las instituciones municipales, encargadas de gestionar el buen uso de los estacionamientos y de sancionar a quien no cumpla la legislación vigente y haga un mal uso de las tarjetas de aparcamiento.
En este sentido, la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid –FAMMA-Cocemfe Madrid– ha criticado lo que consideran «una vulneración de los derechos de las personas con movilidad reducida» en el municipio de Villanueva del Pardillo. En esta localidad, con motivo de los festejos taurinos, el Ayuntamiento ha inhabilitado plazas de aparcamiento PMR para la instalación de vallas, prohibiendo el libre estacionamiento de los titulares de tarjeta de estacionamiento y personas con discapacidad:. Por tanto, de acuerdo con el comunicado de la Federación y como recoge Tododisca, «se impide a los vecinos ejercer su derecho al estacionamiento accesible, reconocido por la legislación estatal y autonómica».
Ni inclusión ni igualdad
Ante lo que la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid considera una «vulneración de los derechos de las personas con discapacidad y de movilidad reducida», Javier Font, presidente de FAMMA – Cocemfe Madrid, ha indicado que «no se puede hablar de inclusión ni de igualdad» mientras se priva a los vecinos de Villanueva del Pardillo «de algo tan básico como poder aparcar y desplazarse libremente por su pueblo”. Del mismo modo, inciden en que es «inadmisible que se antepongan los festejos a los derechos fundamentales de las personas con discapacidad», expone el comunicado.
En la misma línea, desde la Federación estiman que es una situación muy sensible y que afecta, de forma directa, a las personas con movilidad reducida residentes y visitantes al municipio de Villanueva del Pardillo. Además, también destacan que esta medida se haya tomado «sin ofrecer alternativas de estacionamiento accesible ni información a las personas usuarias de estas plazas», lo que, a juicio de FAMMA – Cocemfe Madrid supone «una falta de sensibilidad institucional y una vulneración del principio de igualdad de oportunidades«, reza el comunicado emitido por la entidad.

No obstante, la Federación también ha informado que ha solicitado al Ayuntamiento del municipio de Villanueva del Pardillo reubicar o reponer estas plazas de estacionamiento, destinadas exclusivamente a personas de movilidad reducida «de forma inmediata». Igualmente, también ofrecen otra alternativa para solucionar esta problemática, como modificar el vallado «para permitir su uso cuando no se celebren encierros ni actividades taurinas». En cualquier caso, en el escenario de no adoptarse medidas, FAMMA – Cocemfe «valorará acciones adicionales por vulneración de derechos«, han anunciado.
Aparcamientos PMR
Las plazas de aparcamiento para personas de movilidad reducida -PMR- no suponen ningún privilegio, ni mucho menos; son una necesidad y un derecho para estos individuos, orientadas a mejorar su calidad de vida y accesibilidad, conceptos propios de una sociedad inclusiva. No obstante, desde FAMMA-Cocemfe Madrid también explican que la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad (Real Decreto Legislativo 1/2013) y la Ley 8/1993 de la Comunidad de Madrid sobre Accesibilidad establecen «con claridad que las administraciones locales están obligadas a garantizar la accesibilidad universal y a evitar cualquier forma de discriminación derivada de la falta de adaptación del entorno urbano».
En esta línea, finalmente, la legislación vigente es clara respecto a esta normativa: «los principales centros de actividad de las ciudades deberán disponer de plazas de aparcamiento reservadas y diseñadas para su uso por personas titulares de la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad», expone el Real Automóvil Club de España. Por tanto, estas plazas no podrán ser inhabilitadas por la administración pública ni ocupadas por personas ajenas al colectivo de la discapacidad que no dispongan o hagan un mal uso de la tarjeta acreditativa de discapacidad, que es uno de los grandes problemas de este área.




