Las personas que presentan alguna discapacidad visual, si por algo se caracterizan, es por saber adaptar su vida a la realidad que les ha tocado vivir, ya sea de manera congénita -es decir, desde nacimiento- o sobrevenida. Por ello, se trata de un colectivo que, a pesar de no poder ver el entorno que les rodea, sí ha desarrollado la imperiosa capacidad para aprender a ser independientes y autónomos en la medida de lo posible: desde los más jóvenes hasta los individuos más longevos. En cualquier caso, cuentan con la inestimable ayuda de su bastón, que les permite identificar obstáculos, la rugosidad del asfalto que tenga algún significado o esquivar barreras. Aunque, lo cierto, están más acostumbrados a romperlas mediante su valentía y fortaleza.
En esta línea, Alba García es una atleta paralímpica que presenta una discapacidad visual. Ha competido en los Juegos de París, en el año 2024, y de Tokyo, en 2020. Esta madrileña ha logrado reinventarse y saber adaptarse a la ceguera que le impide ver, pero que no le robado ni un ápice de ganas y entusiasmo por vivir la vida en su máximo esplendor; de hecho, tiene muy claro que los logros que ha obtenido a lo largo de su carrera profesional han sido bajo el amparo de la persistencia y del esfuerzo, porque «solo es imposible si lo crees«, como expone en su perfil de redes sociales. Precisamente, es en estas plataformas digitales donde Alba muestra la realidad de su día a día y comparte las experiencias de una persona ciega.
Una persona ciega en el metro de Madrid
Evidentemente, las personas ciegas necesitan una serie de adaptaciones para poder desplazarse y hacer uso del transporte público. Uno de estos medios de transporte más demandados, esencialmente en las grandes ciudades, es el metro. En Madrid, la capital de España, esta movilidad subterránea es una de las más demandadas por los ciudadanos para evitar atascos en carretera, favorecer el medioambiente mediante el ahorro de contaminación y, finalmente, evitar tener que buscar aparcamiento en el lugar de destino y no llegar más tarde de la hora pactada. En esta línea, Alba García ha mostrado como es la movilidad de una persona ciega, como ella, en el metro de Madrid.
En primer lugar, Alba se dirige a las máquinas de billete, «que tienen un sistema de voz para que podamos usarlas sin necesidad de ver la pantalla». Esta primera adaptación ya supone un importante avance en materia de inclusión, que también permite la accesibilidad de esta comunidad con discapacidad visual a uno de los medios de transporte más usados en Madrid. Igualmente, estos dispositivos también constan de letreros en braille sobre las ranuras, que permite la lectura de estas personas ciegas. Así, una vez obtenido el billete para viajar de un origen a un destino, hay que pasarlo por los tornos, que «suelen estar en el lado derecho y colocamos siempre la tarjeta en el mismo sitio», explica Alba García.
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Finalmente, ya en el andén de la estación, mientras se espera la llegada del tren, se hace uso del bastón para buscar el «borde de la vía, que tiene relieve para que lo podamos detectar», indica. En Madrid, el metro llega «casi siempre» por el lado derecho, por lo que «cuando los escuchamos llegar, buscamos la puerta para acceder al vagón«. Durante el trayecto, la megafonía va informando de las paradas; pero, cuando no es así, Alba detalla que «contamos las estaciones que quedan hasta nuestro destino«.
Estaciones que «no conocemos»
Esta explicación que Alba García, atleta ciega, indica a través de sus redes sociales, no es exclusiva para aquellas estaciones que las personas con discapacidad visual frecuentan durante sus recorridos, sino que va más allá y también facilita la información necesaria para desplazarse por aquellas paradas de metro no conocidas. En este sentido, Alba hace uso de una aplicación móvil, que consta de un sistema de voz, y que contiene las indicaciones pertinentes para llegar de un lugar de la estación a otro y, así, poder coger el metro para arribar sin mayores problemas al destino que se desee.
«Acabamos de llegar al destino», finaliza Alba en uno de sus vídeos de redes sociales donde hace un completo recorrido sobre cómo es la movilidad de las personas ciegas en el metro de Madrid. Esta tipo de contenido sirve para ayudar a otros individuos con la misma patología a desplazarse por este medio de transporte, pero también para visibilizar y normalizar que personas con discapacidad visual opten por desplazarse en metro, detallando las adaptaciones que necesitan y demostrando su autonomía e independencia, únicamente acompañadas de su bastón y empleando «algunos trucos» que sólo ellos conocen.




