Elena es una mujer trabajadora cuya profesión habitual es enfermera. Durante años ejerció esta profesión dada de alta en el Régimen General de la Seguridad Social. Después de años de lucha, ha obtenido el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente absoluta.
La incapacidad permanente absoluta es un grado de incapacidad que considera que, debido a las limitaciones y secuelas, el trabajador se encuentra incapacitado para desarrollar cualquier profesión u oficio.
Incapacidad permanente absoluta por depresión
Respecto al caso de Elena, desde ‘Velázquez & Villa Abogados’ explican que la trabajadora «empezó a sentir apatía y desánimo, por lo que tuvo seguimiento y tratamiento durante años por parte de su médico de cabecera».

A pesar de ello, los síntomas fueron aumentando en intensidad. Esto le generaba limitaciones en el ámbito laboral y también para su día a día. Debido a toda esta situación, Elena fue derivada al servicio de Salud Mental.
Una vez analizada su situación, a Elena le diagnosticaron Trastorno Depresivo Mayor. Posteriormente, se sometió a diferentes tratamientos farmacológicos y tuvo un seguimiento médico durante un tiempo. Sin embargo, ninguna de estas terapias ofreció la recuperación esperada para Elena.
El Dr. Enrique de Portugal, psiquiatra de Madrid, explica que «el Trastorno Depresivo Mayor es una condición caracterizada por la presencia persistente de tristeza intensa, pérdida de interés en actividades cotidianas y una sensación de vacío o desesperanza».
Dado su cuadro clínico y su estado, a Elena le resultaba imposible desempeñar ninguna actividad laboral. Además, hay que recordar que esta mujer trabajaba como enfermera, una profesión que también impacta en la vida de terceras personas.
El INSS le denegó la incapacidad laboral permanente
Debido a su situación, y encontrándose limitada para desarrollar cualquier actividad laboral, Elena decidió solicitar el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente por depresión.
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El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), organismo responsable de conceder una pensión de incapacidad en España, le denegó a Elena el reconocimiento de la incapacidad permanente en un primer momento.
Ante ello, Elena decidió ponerse en contacto con un bufete de abogados para que analizaran su caso y estudiar la viabilidad de luchar por la pensión de incapacidad permanente absoluta a través de la vía judicial. Finalmente, tiró para adelante y optó por pelear por su incapacidad laboral permanente con el asesoramiento de ‘Villa & Velázquez Abogados’.
Así, a través de la vía judicial, Elena ha conseguido el reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente absoluta para toda profesión u oficio. Tendrá derecho a cobrar una pensión contributiva con una cuantía equivalente al 100% de su base reguladora.
El caso de Elena pone sobre la mesa varias cuestiones claras. La primera de ellas, es que es posible conseguir el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta por depresión en España; a pesar de lo que muchos ciudadanos pueden llegar a pensar.
Por otra parte, también confirma las dificultades y trabas que establece el INSS para que un ciudadano pueda conseguir el reconocimiento de una incapacidad laboral permanente por la vía administrativa en España.




