Estela Lorenzo pertenece al colectivo de las personas que presentan discapacidad auditiva, por lo que es usuaria de implantes cocleares, unos dispositivos que le permiten escuchar, comunicarse y ser independiente, algo que no sería posible sin la ayuda de estos accesorios. En este sentido, esta joven se ha erguido como una persona muy reputada en el sector de las redes sociales, donde suele transmitir cómo es la vida de estas personas sordas y la importancia que tienen para ella los implantes cocleares para, entre otras cosas, poder cumplir su sueño de acudir a la universidad para formarse como enfermera.
En esta línea, Estela ha publicado un vídeo en su perfil oficial de plataformas digitales en el que hace referencia a la importancia que los implantes cocleares tienen sobre las personas usuarias de estos dispositivos, haciendo especial hincapié en que «no es un juguete» y tienen un valor incalculable para su dueño, además de tener precio elevado en términos financieros. Del mismo modo, «hay algunas personas sordas que no podemos vivir» sin estos accesorios, expone; igualmente, también indica que cada implante de este estilo está fabricado exclusivamente y a detalle para cada persona, por lo que es único y vital para el usuario que presenta una discapacidad auditiva.
No es un juguete
Al igual que el testimonio de Estela Lorenzo, hay muchas personas sordas que tienen que hacer uso de los implantes cocleares para «vivir, escuchar, comunicarnos de forma más autónoma». Por tanto, sin estos dispositivos «no podemos hacer mucha cosas básicas del día a día«, lamenta esta joven. Mantener una conversación, escuchar una alarma o incluso ir a clase o a trabajar son algunas de las actividades que menciona esta usuaria de implantes cocleares, pero que no son las únicas; así mismo, Estela alza la voz para reclamar que estos accesorios «no son un juguete, sino que es la vida de quien lo lleva«.
De esta manera, debido a su valor, tanto económico como personal que los implantes cocleares tienen sobre las personas con discapacidad auditiva, «perderlo o que te lo roben es doblemente grave», relata. Además de la enorme pérdida financiera, Lorenzo afirma que también puede llegar, incluso, a afectar a la salud mental. «Por eso, si decides robar un implante coclear tienes que saber que no es un juguete», además de que «tampoco sirve ni a ti ni a nadie de tu familia porque cada implante está hecho específicamente una persona«.
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Estela Lorenzo explica que estos implantes cocleares «tienen unos códigos únicos que conectan la parte interna del oído con la parte externa del procesador». De este modo, expone que si una persona hace uso de un implante que no se haya fabricado exclusivamente para ella el resultado va a ser negativo, porque «no va a escuchar absolutamente nada«. Finalmente, la joven ruega que si alguna vez se encuentra un dispositivo de este tipo en cualquier lugar público, se haga llegar a una comisaría de policía o a un centro sanitario, donde se pondrán en contacto con el titular de este fundamental accesorio para las personas con discapacidad auditiva : «Un implante coclear significa todo«, subraya.
Sorda desde los cuatro años
Cuando Estela apenas tenía cuatro años de edad y a través de un juego en el patio del colegio, recibió un diagnóstico que le acompañaría durante toda su vida: hipoacusia bilateral severa profunda. Se convirtió en una persona sorda, algo con lo que nació pero nadie se había osado a pronunciar por la incertidumbre que generaba su caso, que radica en la infección de megalovirus que contrajo su madre durante el embarazo. que también provocaría un nacimiento prematuro. Sin embargo, alejada de las limitaciones y las barreras, esta joven madrileña se ha encargado de eliminar estigmas. etiquetas y reivindicar sus derechos y los de las personas con discapacidad para gozar de la igualdad de condiciones que el resto de personas. De hecho, es estudiante de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid en el grado de enfermería, su sueño desde pequeña.

Además de su formación en el área sanitaria, Estela también es una usuaria muy activa de redes sociales, donde ya ostenta cierta popularidad y se ha alzado como un verdadero ejemplo de superación para miles de persona a través de su carácter y mirada ante la vida: «A veces me he sentido frustrada y diferente. Pero también orgullosa, porque cada paso ha valido la pena«, detalla. Esta joven, usuaria de implantes cocleares, trabaja para visibilizar la discapacidad auditiva en todas las áreas sociales, sirviendo de empuje a muchas personas en una situación similar y bajo el amparo de que «una discapacidad no te define, pero sí cómo decides vivirla«.




