Juan Diego Ramírez es el autor de el libro ‘El Paradigma del Doctor CEA‘. Pero, antes de ser escritor, también es padre de Marcos, un niño de ocho años diagnosticado de autismo severo. De hecho, esta publicación está orientada, precisamente, a «despertar la empatía y la comprensión hacia las personas autistas«, explica este novelista, tal y como recoge ‘Las 4 esquinas‘. «Mi hijo es alegre y cariñoso. Me ha enseñado tantas cosas que te diría, incluso, que a entenderme a mí mismo», define Ramírez en la presentación de este libro, cuyos beneficios, obtenidos de la venta de ejemplares, irán destinados a crear una asociación para tratar el autismo en Teba, un municipio de la provincia de Málaga, donde reside esta familia.
Aquel diagnóstico de autismo severo de Marcos incitó a Juan Diego a redactar este libro; el propósito, por otra parte, no es otro que tratar de crear sensibilidad y concienciar a la sociedad sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA). En esta línea, el propio autor confirma que “la idea surge a raíz de mi recopilación sobre el autismo y la gran desinformación que existe actualmente sobre el tema”. Estas páginas unen realidad y ficción, narrando cómo ha sido el proceso de digestión y aceptación del diagnóstico y con tintes ciertamente agradables para el lector: «El libro es muy entretenido; está hecho para enseñar y no aburrir, o esa es mi intención”, expone Ramírez.
Empatía y comprensión
El autismo es una condición que presenta un importante porcentaje de la sociedad actual, por lo que es un problema que debe ser abordado y tratado para, entre otros objetivos, generar un clima de empatía y comprensión hacia el colectivo que lo tiene diagnosticado. Por ello, ‘El Paradigma del Doctor CEA‘, está dirigido especialmente a aquellos padres que estén pasando por los previos de un diagnóstico de autismo sobre su hijo, aunque también a aquellos adultos con TEA no diagnosticados y, en general, a cualquier persona que lo esté viviendo directa o indirectamente, ya sea a través de un familiar o conocido
Desde la perspectiva de Juan Diego, autor del libro y padre de Marcos, un niño de ocho años con autismo severo, “la vida de unos padres de un niño autista cambia mucho. En mi caso es aún más especial, porque a través de él puedo decir que me conocí más a mí mismo, por decirlo así. Aunque en el libro lo dejo entrever, serán los lectores más hábiles quienes lo noten”. Por tanto, este escrito pone de manifiesto la importancia de abordar el autismo desde todas sus esferas, así como revelar el sentir de l entorno familiar y más cercano al menor en los diagnósticos de Trastorno de Espectro Autista. Tan importante es cuidar de la persona afectada como de quienes le rodean.

Precisamente, destacando los términos ‘empatía‘ y ‘comprensión‘, a los que Juan Diego Ramírez hace referencia para referirse al autismo, el autor de este escrito también ha desvelado que, independientemente del componente didáctico, ‘El Paradigma del Doctor CEA‘, recaudará fondos para poner en marcha una asociación para tratar los casos de autismo en el municipio de Teba, en la provincia de Málaga, por la escasa atención disponible: «Ya no solo es en el pueblo. En la zona hay muchos otros casos desatendidos al no existir ninguna entidad dedicada a ello en los alrededores», indica el escritor y recoge ‘La Opinión de Málaga‘.
Tocar fondo y ansiedad
Minutos después de recibir un diagnóstico de autismo severo en un hijo llega el proceso de digestión. Hay que aceptar, tolerar y comprender la realidad a la que se debe enfrentar y tratar de paliar los efectos de este trastorno de la manera posible. Pero sin enmascarar ni esconder los sentimientos, como ha demostrado Juan Diego Ramírez y plasma en su primer libro, en el que, precisamente, ha narrado su experiencia durante todo este proceso. En este sentido, el propio autor ha explicado que sus dos capítulos más especiales son ‘El Pozo‘ y ‘Mi compañera’: «En ‘El pozo’ describo cuando toco fondo después de recibir un diagnóstico de autismo de mi hijo y necesito ayuda de una psicóloga. ‘Mi compañera‘ ha sido la ansiedad, que siempre me acompañó en mi vida, hasta que recibí el diagnóstico de Marcos, con quien comparto muchas similitudes en la evolución de nuestra niñez», indica y expone ‘La Opinión de Málaga‘.
Finalmente, Juan Diego Ramírez indica que, además de las imprescindibles sesiones de terapia -Atención Temprana en los menores de seis años- para las personas diagnosticadas de autismo, también sería importante cuidar y atender a los padres de estos pequeños: «Cuando los niños asisten a terapia, nadie les enseña las herramientas necesarias para que sus hijos progresen, ni les brinda el acompañamiento que necesitan para seguir adelante sin tantos altibajos», concluye el autor de ‘El Paradigma del Doctor CEA’, un libro orientado a «despertar la empatía y la comprensión» hacia el autismo.




