Lydia Sempere nació en Banyeres, Alicante, en 1997. Desde entonces, ha ido coleccionando hitos que le han perfilado como una figura respetada y referente para todo el colectivo de la discapacidad, como convertirse en 2021 en ser la primera piloto profesional con sordera bilateral profunda o ser la única mujer que compite en Europa en la Clio Cup Series. Todo esto, pese a su juventud, pero gracias a su dedicación, esfuerzo y perseverancia. Precisamente, para la práctica de este deporte de motor, la joven española ha tenido que conseguir un casco de protección adaptado a sus implantes cocleares, accesorios que necesita para poder escuchar.
A través de la asociación ‘Pilotar Sin Barreras’, Lydia fomenta la participación en el deporte y la inclusión de jóvenes con discapacidad mediante jornadas de karting, compartiendo un mensaje de motivación y resiliencia, como detalla la Fundación Adecco, de la que esta alicantina es embajadora. Por tanto, su iniciativa busca inspirar y apoyar en su integración social, educativa y laboral a todas las personas que se enfrentan a permanentes muros que parecen infranqueables, pero que siempre pueden tener alguna quiebra por la que poder atravesarlos. No obstante, también advierte que el camino no es fácil, pero merece la pena recorrerlo: «Sé lo que significa sentir que el mundo no está hecho para ti, pero también sé que cuando la sociedad apuesta por tu potencial y te da una oportunidad, puedes conseguir logros excepcionales», relata.
Sordera bilateral profunda
Desde que Lydia Sempere apenas tenía siete años, ya se dedicaba al mundo del automovilismo. Y lo hace «pese a que soy sorda bilateral profunda y sufro pérdida total de audición con la imposibilidad de oír», expone a través de su perfil de redes sociales. No obstante, esta discapacidad auditiva no le ha frenado en su tenacidad para lograr convertirse en piloto profesional. En este sentido, ella misa relata que «a los dos años fui intervenida quirúrgicamente para realizarme un implante coclear en el oído derecho y posteriormente a los 9 años me lo realicé en el izquierdo, pudiendo de esta forma ganar audición», Sólo así se explica su éxito.
Gracias a estas intervenciones, Lydia ha podido lograr su «gran sueño» y se ha convertido en la primera piloto profesional con sordera bilateral profunda en España. Además, otro de sus logros más destacados es haber sido la única mujer en competir en Europa en la Clio Cup Series. Sin embargo, Sempere también afirma que para alcanzar estos logros y convertirse en una referencia de la discapacidad en el ámbito deportivo, «he tenido que superar grandes barreras a lo largo de mi vida«.

De este modo, a través de su lema, ‘Pilotar en Silencio‘, Lydia Sempere pretende crear concienciar y demostrar que a pesar de tener barreras, «depende de uno mismo el superarlas o no, de la pasión, esfuerzo, tenacidad que se pone en las cosas». Ella lo ha conseguido, pero entiende que también «es más fácil si hay personas, medios, empresas que apuesten por estas historias que merecen ser escuchadas y respaldadas para ir creciendo y aportando valores muy positivos». Su historia no pasa desapercibida, porque se ha coronado como una auténtica campeona, dentro y fuera de la pista, siendo un referente para muchas personas.
Superación, resiliencia y talento
El éxito de Lydia Sempere siempre estará ligado a la accesibilidad y a la inclusión de las personas con discapacidad, como ella, en el ámbito del deporte. De hecho, su objetivo lo deja bien claro: eliminar barreras y estereotipos asociados a la comunidad de la discapacidad, generando entornos más diversos e inclusivos. Fruto de esta actitud, esta joven alicantina de 28 años se ha convertido también en embajadora de la Fundación Adecco, donde impartirá sesiones dirigidas a empresas, comités de dirección y otros departamentos estratégicos implicados en la contratación de personas con discapacidad.

En este sentido, Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, ha destacado que «Lydia representa un ejemplo vivo de superación, resiliencia y talento». Su impecable trayectoria como piloto profesional, «lograda en un contexto repleto de desafíos, vuelve a demostrar que la discapacidad no es una limitación en sí misma, sino que puede convertirse en un catalizador de cambio capaz de sacar lo mejor de cada persona», indica Mesonero. Finalmente, el ejecutivo ha concluido que «estamos convencidos de que la pasión y valentía de Lydia tendrán un impacto transformador en las empresas y en la sociedad, impulsando un mercado laboral más inclusivo, en el que estemos cada vez más cerca del empleo para todas las personas”.




