Carlos Sobera, popular presentador de televisión, ha sido testigo de una de las declaraciones de amor más puras y sinceras durante toda la trayectoria del programa de Mediaset ‘First Dates‘. Los protagonistas, Inés y Marc, ambos con discapacidad, han propiciado un romántico momento al inicio de su cita, en la que el joven se aventuró a recitarle un bonito poema antes de comenzar la cena, animado por el propio director del espacio televisivo. La soltera, de 23 años, quedó encantada con estas palabras, que agradeció y se sintió halagada por ser la receptora de este tierno y revelador mensaje.
Inés se define como una persona «amable, simpática y romántica». En el amor, esta soltera subraya ha tenido algún «noviete«, pero ninguno le ha llegado al corazón, de momento, aunque destaca que «me gustaría casarme y tener hijos», le confesaba la joven a Carlos Sobera, presentador del programa. Su presencia en ‘First Dates’ está guiada para buscar -y encontrar- «un amigo simpático», aunque no se cierra a que pueda surgir algo más que una amistad. Marc, su cita, un joven de 22 años y mozo de almacén, hará todo lo que esté en su mano para tratar de enamorar a esta joven soltera; el inicio, desde luego, ha sido por todo lo alto con la lectura de un romántico poema.
Romántico y detallista
La entrada de Marc en el restaurante del programa fue toda una declaración de intenciones para su cita. Lo hizo con un ramo de flores en las manos, que entregó a Inés, y con un poema, que tampoco dudó en recitar, animado por el presentador: «Soy muy romántico y muy detallista«, desveló. Igualmente, también puso de manifiesto su deseo de encontrar una pareja con quien pueda compartir la vida y ser padres, ya que le «gustaría tener uno o dos hijos». De momento, parece que la cita con la soltera, un año mayor que él, no va por mal camino para hacer realidad este deseo.
Una vez entregado el ramo de flores a Inés, Marc se aventuró a recitarle el poema: «No sé cómo te llamas, no sé como eres, solo se que quiero conocerte. Hemos venido a ‘First Dates’ seguro que nos caeremos bien, luego dejaremos que el destino elija nuestros caminos», escribió sobre el papel que sujetaba entre las manos. De la misma manera, Inés demostró su sonrojo y su emoción al ser ella la persona a la que iban dirigidas estas bellas palabras. Por su parte, el joven soltero se mostraba «súper satisfecho» con su cita y aseguraba que le escribiría un «montón de poemas».
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Ante el frenético comienzo de la cita, Sobera se marchó para que Inés y Marc pudiesen seguir conociéndose y compartiendo experiencias para valorar si realmente podían encajar como parece o, si por el contrario, eran incompatibles en algunos temas. No obstante, los espectadores del programa pudieron comprobar que la cita avanzaba positivamente y los dos coincidían en muchos de sus hobbies, como los videojuegos y el baile: «Las únicas citas bonitas, auténticas, reales, con cariño y respeto ojalá todas las que fueran a buscar pareja encontrarán gente con el alma tan limpia como esta pareja», escribía una usuaria y espectadora de este espacio de televisión a través de las redes sociales.
Decisión final
La discapacidad que presentan Inés y Marc ha desencadenado a un preciosa capacidad de demostrar amor. Sin filtros ni medias tintas; puro y verdadero. Por tanto, a medida que avanzaba la cita de estos dos solteros, el ambiente era cada vez más acogedor y todo parecía indicar que la conversación iba por buen camino y la estrategia de este joven había surtido efecto: le regaló un ramo de flores y le recitó un poema nada más llegar a la mesa, no sin antes saludarla con un bonito gesto: «un beso, por favor«. De esta manera, antes de finalizar el primer encuentro, los solteros iban a la sala privada y disfrutaban un momento de baile en el que Inés se lucía bailando frenéticamente, ante la sorpresa y admiración de su cita.

Finalmente, llegó el momento de la verdad: la decisión final para saber si se volverían a encontrar o, por otro lado, daban por finalizada la relación amorosa, quedando únicamente como amigos. Marc fue el primer valiente que se aventuró a dar su opinión: «Si me gastaría tener una segunda cita. Es muy atractiva», expuso; mientras, en el turno de Inés, expresó que «Me gusta todo lo que haces. Eres encantador, simpático y amable». Con el rostro repleto de felicidad, Marc y su cita abandonaban el programa, asegurando que irían juntos de fiesta. El amor había triunfado.




