Alan Akhimien, popularmene conocido en el sector de las redes sociales como Alan ‘El Ruedas’, es un influencer madrileño que se dedica a divulgar a discapacidad con mucho humor y responsabilidad. De hecho, él es una voz autorizada en este aspecto debido a que presenta una lesión medular como consecuencia de una voltereta mientras estaba en el instituto; desde aquel fatídico momento, este joven se desplaza en una silla de ruedas, logrando ser lo más autónomo e independiente posible y tratando de enseñar que «no hacen falta alas para volar«.
Este vallecano -del barrio de Vallecas, en la comunidad de Madrid- nació en el año 2000. Desde siempre se ha sentido muy cerca de todo tipo de deportes, especialmente de aquellos relacionados con las acrobacias y las piruetas aéreas. Hasta que un día, el infortunio hizo acto de presencia en su vida para siempre. El 16 de mayo del año 2018, Alan sufrió una terrible caída en la que se fracturó el cuello mientras saltaba para hacer un ‘mortal’ hacia atrás. «Chicos, no me puedo mover. Más de uno no se lo creía; yo caí y supe que algo grave pasaba», relata este usuario de redes sociales. Desde entonces, es una persona tetrapléjica que no tiene movilidad en las piernas ni las manos, aunque sí los brazos. No obstante, subraya que su vida apenas se ha modificado: «Estudiar, salir con sus amigos y practicar deporte«, indica.
Nada le detiene
Momentos después del accidente, más que en él mismo, su cabeza tenía en el pensamiento a su madre: «Lo primero que pensé cuando me rompí el cuello no fue ‘no me puedo mover‘ o ‘no puedo andar‘, fue en mi madre», relata Alan. Rápidamente, la figura materna de este joven entró en una crisis nerviosa, consecuencia del estado en el que se encontraba su hijo que, paradójicamente, fue quien trataba de consolar a quien se le acercaba, preocupado: «Me preocupaba más ella que yo mismo«, revela. A lo largo de estos años, este joven madrileño se ha dedicado a divulgar la discapacidad ya exponer cómo fue su trágico suceso, con especial énfasis en el trato que le brindó él mismo a su familia: «Cuando me pasó, lloré y le pedí perdón a mi madre. Creo que sólo he llorado por el accidente en aquel momento», afirmó en el programa ‘Y Ahora Sonsoles‘, de Antena 3.
Mientras que Alan peleaba por recuperar su independencia, ingresado en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, centró sus esfuerzos en finalizar la etapa de Bachillerato y dar por cerrada la formación escolar. Con el título en la mano, se puso manos a la obra para alcanzar su sueño y matricularse en informática. Fue ahí, relacionado con el mundo de las plataformas digitales y de la tecnología cuando descubrió las redes sociales y el potente altavoz en el que se pueden convertir, por lo que empezó a dar visibilidad a todos los problemas que alguien en silla de ruedas se encuentra en su día a día. Aun así, siempre desde una perspectiva positiva y con ganas de mostrar que nada ni nadie le detiene.
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Tal ha sido la aceptación de sus publicaciones en redes sociales, demostrando cómo es convivir con una tetraplejia y en una silla de ruedas, que en el año 2022 publicó su primer libro ‘Cosas de tetras: Aprendiendo a volar sin alas’. No ha dejado las plataformas digitales, donde se muestra auténtico y muy cercano con todos sus seguidores y estableciendo los cimientos de un importante mensaje «que quiero dejar siempre en mi contenido: aunque nos topemos con adversidades aferrarnos, siempre a lo positivo y afrontarlas poco a poco», detalla Alan, quien la vida le obligó a estar en una silla de ruedas desde 2018 pro una lesión medular.
Sentimiento de culpa
Alan tuvo un fuerte sentimiento de culpa. De arrepentimiento. En el momento que sufrió aquel trágico accidente, su mente no le permitía pensar en sí mismo, sino en todas las personas que estaban a su alrededor y en su entorno más cercano. Sin embargo, él mismo defiende que esa sensación «se aparta cuando ya no puedes cambiarlo; no vas a poder volver atrás y no va a servir de nada quedarte en ese momento«. Efectivamente, no se puede retroceder en el tiempo y evitar que una voltereta en el instituto te inste a estar en una silla de ruedas como consecuencia de una lesión medular, pero sí se puede mirar al futuro con actitud y valentía, como ha hecho este joven influencer madrileño que ha sido nominado en los Gen Z Awards y en los Premios TikTok, donde ganó como referente en Diversidad e Inclusión. Ahora, también está nominado a un Premio Ídolo por Conciencia Social.

Como expone la Fundación Adecco, «Alan desprende autenticidad, versatilidad y creatividad por los cuatro costados, es creador de contenido e influencer y cuenta con una comunidad de más de un millón de seguidores en TikTok». Precisamente, por estos motivos se siente cerca de la población juvenil, con quien comparte su propia experiencia y le permite predicar con el ejemplo para extremar la precaución y divulgar y sensibilizar sobre la discapacidad. Finalmente, para Alan, la fuerza de la discapacidad reside en «las ganas de superarte y querer vivir tu vida sin depender de ella. En querer vivir tu vida no como una persona con discapacidad sino como una persona«.




