Lidia Lorenzo es la mamá de Kai, un niño con discapacidad. A través de sus redes sociales, ha querido aclarar algo sobre las llamadas «ayudas por discapacidad», ya que muchas personas tienen un concepto equivocado en relación a este tipo de ayudas públicas.
Kai nació con parálisis cerebral y con síndrome de Down. En los primeros días de vida, el miedo y las dudas se apoderaron de Lidia y su pareja. Sin embargo, con el paso del tiempo consiguieron salir adelante y abrazar esta situación. Kai es un regalo.
La aclaración de Lidia sobre las «ayudas por discapacidad»
Como madre de un hijo con discapacidad, Lidia explica que «tengo que escuchar cosas como que cobro un montón de ayudas. Esto no es así». En este sentido, a través de un vídeo publicado en sus redes sociales (@mylittlebigheroes), ha querido desmentir el mito de que las familias con hijos con discapacidad «viven de ayudas».
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Las ayudas por hijos con discapacidad existen en España, y Lidia admite que «están muy bien». Sin embargo, aclara que estas ayudas «no cubren ni de lejos todo lo que implica criar a un niño con discapacidad».
En este sentido, indica que está la prestación mensual por grado de dependencia. Sobre esta ayuda específica afirma que «según el grado, puede rondar entre los 180 y los 450 euros al mes». Eso sí, el importe depende también de la situación familiar.
Por otra parte, existe la deducción de Hacienda, que es un importe de 100 euros al mes; y la ayuda de la Seguridad Social, que son 1.000 euros al año, dividida en dos pagos de 500 euros durante el año.
Eso sí, Lidia aclara que las ayudas por hijos con discapacidad pueden variar en función de diferentes factores, como «cada familia, el grado de discapacidad, los ingresos y la Comunidad Autónoma donde vivas».
Con todo ello, Lidia Lorenzo admite que existen ayudas por hijos con discapacidad, aunque estas ayudas económicas «solo alivian una parte mínima de un camino que requiere tiempo, recursos, energía emocional y mucha organización».
Las ayudas «no sostienen la vida de ninguna familia»
Además de los gastos habituales como ropa, comida o escuela, Lidia Lorenzo explica que también existen otros gastos que no siempre se ven. Habla de gastos como «terapias semanales que pueden costar varios cientos de euros al mes. Adaptaciones en casa para que él se mueva con seguridad, transporte o productos especiales para su movilidad o comunicación».

Muchas personas juzgan y hablan sin conocimiento de causas sobre la realidad de las familias de hijos con discapacidad. Sobre ello, Lidia defiende que «es injusto y profundamente doloroso para quienes convivimos cada día con la discapacidad».
Además, añade que «desde fuera muchas veces se imaginan otra cosas, como si viviéramos cómodamente gracias al sistema. La mayoría de las familias luchan, gestionan y hacen malabares cada mes«.
Es cierto que existen ayudas por discapacidad. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, estas ayudas económicas solamente cubren una mínima parte de todos los gastos que conlleva criar a un hijo con discapacidad o cuidar a un familiar con discapacidad.
Por todo ello, Lidia Lorenzo pide a la sociedad que «antes de repetir un mito, piensa en las familias reales que luchan, trabajan y hacen malabares para que sus hijos tengan la mejor calidad de vida posible».




