Después de sufrir una lesión medular, las células del cerebro y la médula espinal tienen la capacidad de transformarse para afrontar el estrés y reparar el tejido. Así lo ha podido constatar un grupo de investigadores del Instituto Karolinska tras un nuevo estudio.
Este revelador trabajo de investigación ha sido publicado en la ‘Nature Neuroscience’. Así, concluye que la respuesta del organismo está controlada por secuencias específicas del ADN. Los investigadores creen que estos hallazgos podrían abrir nuevas vías para desarrollar tratamientos para las lesiones medulares.
Nuevos hallazgos sobre la lesión medular
Los investigadores del Instituto Karolinska explican que «cuando el sistema nervioso central sufre daños —por ejemplo, en una lesión medular—, muchas células se vuelven reactivas. Esto significa que modifican su función y activan genes que protegen y reparan el tejido. Sin embargo, la regulación de este proceso no ha sido del todo clara».

Para alcanzar estas conclusiones, los investigadores han mapeado miles de potenciadores. Estos potenciadores son pequeñas secuencias de ADN que funcionan como una especie de ‘interruptores’ para los genes. En este sentido, dichos interruptores activan o potencian la actividad de los genes.
Es necesario destacar que este trabajo de investigación se ha llevado a cabo con ratones con lesiones medulares. Así, los investigadores han analizado los núcleos celulares individuales de los ratones con lesión medular a través de modelos de IA (Inteligencia Artificial).
Al realizar este análisis, los investigadores pudieron detectar que los ‘interruptores’ genéticos se activan tras una lesión medular. Además, también descubrieron que instruyen a tipos celulares específicos para ofrecer una respuesta.
Un dato significativo de esta investigación es que las células más afectadas fueron las células gliales y las células ependimarias. Este tipo de células cumplen una función de ayuda para proteger y reparar el sistema nervioso.
Una vía para desarrollar nuevos tratamientos
Uno de los principales investigadores de este trabajo es Enric Llorens-Bobadilla, investigador del Departamento de Biología Celular y Molecular del Instituto Karolinska. Este experto se ha mostrado entusiasmado con los resultados obtenidos.
«Hemos demostrado cómo las células leen estas instrucciones a través de un código que les indica cómo reaccionar ante una lesión. Este código combina señales de factores de estrés generales con la propia identidad de la célula», afirma Enric Llorens-Bobadilla al respecto.
Por su parte, la investigadora y primera autora del estudio, Margherita Zamboni, indica que «esto abre la posibilidad de utilizar el código para dirigir tratamientos específicamente a las células afectadas por la lesión».
Este trabajo de investigación es una colaboración entre investigadores del Instituto Karolinska y SciLifeLab, con el apoyo del Consejo Europeo de Investigación (CEI), la Fundación Sueca para la Investigación Estratégica y el Consejo Sueco de Investigación.
La investigación es un elemento fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con lesión medular y, quién sabe, para algún día poder revertir este tipo de lesiones. Por ello, cada hallazgo supone un paso más de esperanza para muchas personas con discapacidad en todo el mundo.




