Marta Sevilla es una joven con discapacidad a causa de una enfermedad autoinmune rara. A través de sus redes sociales, Marta ha expuesto las dificultades a las que se enfrentan las personas en silla de ruedas cada día; simplemente en una actividad tan cotidiana como salir a pasear.
Hace dos años, esta joven estuvo parapléjica durante dos meses por una enfermedad autoinmune rara. Desde entonces, Marta Sevilla ha podido recuperar algo de movilidad, aunque necesita una silla de ruedas en la mayoría de situaciones para poder desplazarse.
Marta Sevilla expone las dificultades de las personas en silla de ruedas
Después de pasar por momentos de oscuridad, Marta Sevilla se define a sí misma como «una chica con muchísimas ganas de vivir y de comerse el mundo». Sin embargo, en muchas ocasiones, ese mundo no está lo suficientemente preparado para las necesidades de las personas con discapacidad.
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En uno de sus últimos vídeos publicados en redes sociales, Marta denuncia las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad que utilizan silla de ruedas en el día a día. Concretamente, esta joven critica la falta de accesibilidad existente en muchos pueblos y ciudades.
«A veces, parece que salir en silla de ruedas es simplemente pasear. Pero cuando salgo todo se convierte en un recorrido que tengo que analizar segundo a segundo», denuncia Marta Sevilla.
En este sentido, aclara que «no es solo si puedo subir a una acera. Es si después voy a poder bajarla sin jugarme una caída. Si no puedo bajarla ya no es una acera, es una trampa. Cuando la acera está demasiado alta, rota o directamente no existe me toca ir por la carretera, esquivar baches, confiar en que no pasen coches y confiar en que me hayan visto».
Marta es de Puerto Pollensa, un pueblo de Mallorca. Así, manifiesta los problemas de accesibilidad que encuentra al pasear en silla de ruedas por su propio pueblo. No obstante, asegura que es algo que ocurre en la mayoría de lugares.
A pesar de todos estos inconvenientes, Marta opta por «salir y disfrutar de lo que pueda». Respecto a sus reivindicaciones, comenta que «no pedimos nada extraordinario, solo que se nos escuche».
Un aprendizaje de vida para Marta
Muchas personas no son conscientes de los problemas de accesibilidad existentes en el entorno hasta que no se encuentran en una situación de discapacidad o movilidad reducida. Marta es una de estas personas. Una persona que ha tenido que aprender a convivir con la discapacidad.
Sobre ello, manifiesta que «aunque un día me recupere, aunque camine más, me mueva más o recupere cosas que pensé que había perdido, todo lo aprendido se quedará conmigo».
Por otra parte, añade que «también es cierto que este camino es difícil. Muchas veces tenemos que luchar por cosas tan básicas que otras personas ni siquiera se plantean: accesibilidad, autonomía, dignidad, un entorno que no nos ponga barreras donde no debería haberlas».
Desde la perspectiva de su nueva vida, Marta es una chica con ganas de vivir y seguir adelante. No obstante, también siente la responsabilidad y necesidad de visibilizar la situación de discriminación que viven muchas personas con discapacidad en relación a la accesibilidad de determinados entornos.




