Corriendo sin barreras y empujando sonrisas. Sendas metáforas de la vida cobran sentido tras conocer la magnífica iniciativa deportiva e inclusiva que idearon José Luis Fernández Gallego y Paula Fernández Amboage tras la adopción de un niño de origen en Etiopía y al que le diagnosticaron una parálisis cerebral.
Guiado por la sonrisa del pequeño Mario y su pasión por el deporte, José Luis solía salir a correr por el paseo marítimo de A Coruña, empujando la silla adaptada del pequeño. Tras los pasos de los días, este padre se percataba, cada vez más, de que ese movimiento provocaba felicidad y adrenalina en el menor. No estaba sólo y fue sumando personas hasta convertir una rutina en un ejemplo de superación e ilusión.
Así nació la iniciativa de ‘Empujando sonrisas‘, una plataforma que, incluso, ha viajado hasta la cordillera de los Andes para cruzar de Argentina a Chile siguiendo la ilusión, la felicidad y las sonrisa de personas con discapacidad a las que les gusta sentir la pasión por el atletismo popular y adaptado.
Inclusión, visibilidad y normalidad
La inconmensurable labor de esta plataforma se podría definir con muchas palabras y todas ellas buenas; ellos, sin embargo, optan por emplear los siguientes términos: normalidad, valentía, visibilidad, ejemplo y transparencia.
Esta gran familia empuja sonrisas permanentemente para seguir fomentando los valores que otorguen reconocimiento que merece la discapacidad y la diversidad. Para esta ‘tribu’, donde se ayudan los unos a los otros, lo más importante son las ganas de disfrutar del running gracias a las sillas adaptadas de personas que así lo necesitan.
De acuerdo con esta entidad, «todo empieza con Mario e Inés, dos menores con diversidad funcional» cuyo «estímulo principal y la mejor terapia» es compartir largas jornadas de kilómetros con amigos y familiares. Esta realidad es el contexto inicial de Marines, origen e inspiración de ‘Empujando Sonrisas’.
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De este modo, esta plataforma persiste en una idea muy clara, expuesto con plenas garantías y respaldada por los hechos: «Nuestro objetivo principal es difundir un mensaje de inclusión e integración dentro del mundo del atletismo popular».
De hecho, gracias al apoyo social que reciben «estamos consiguiendo que hoy en día sea más fácil participar en carreras populares con sillas adaptadas«, detallan. Además, insisten en que su mayor reconocimiento no es material, sino que es «seguir uniendo fuerzas para dibujar cada vez más sonrisas«.
Entrenar, compartir y vivir
Las «sonrisas» son el motor principal de esta plataforma. Pero también la mayor felicidad, el inmenso orgullo, la principal alegría, el amor más incondicional y el apoyo más estable para mirar la vida con optimismo, pese a las adversidades. Son una «gran familia».
O también una ‘tribu’ «donde sus miembros cuidan los unos de los otros«, explican. Así mismo, también desvelan cuál es y cómo es su ‘modus operandi’ particular: «Nos reunimos periódicamente para entrenar juntos, hablar, pasar un buen rato y compartir alegrías y preocupaciones«.
Dentro de esta comunidad que ya han formado «hay gente de todas las edades, sexos y condiciones físicas». No se excluye nadie, sino que «todo el mundo es bienvenido«. Las marcas o tiempos no son relevantes; lo que realmente importante es estar juntos y plantarle cara a una vida que no siempre es fácil, pero sí merece el reconocimiento, el valor y el disfrute que la dificultad arrebata en ocasiones.
Finalmente, concluyen desde ‘Empujando sonrisas‘ que «como nuestra pasión es correr, solemos participar en carreras populares». Pero ese ejercicio, a veces, también es el telón que se sube y deja paso a «alguna que otra fiesta porque, al fin y al cabo, vivir se trata de esto«.




