El IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) ofrece una pensión específica para personas con discapacidad en España. Para tener derecho a la pensión no contributiva de incapacidad no es necesario cumplir con ningún requisito de cotización.
La pensión no contributiva de incapacidad, también denominada popularmente como pensión por discapacidad, está destinada a personas con discapacidad que se encuentran en situación de vulnerabilidad económica.
Grado de discapacidad para cobrar la pensión no contributiva
Desde el IMSERSO explican que «la pensión no contributiva de incapacidad asegura a toda la ciudadanía en situación de incapacidad y en estado de necesidad una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios».

Para tener derecho a cobrar la pensión no contributiva de incapacidad en España es obligatorio que la persona beneficiaria tenga reconocida una discapacidad igual o superior al 65%. Este requisito es indispensable.
Además del grado mínimo de discapacidad, también es necesario cumplir con los siguientes requisitos exigidos por el IMSERSO:
- Tener entre 18 y 65 años de edad.
- Residir en España y haberlo hecho durante un periodo de cinco años. Dos de estos años de residencia deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud de la pensión.
- Cumplir el requisito de carencia de rentas exigido por el IMSERSO para cada año.
Para el IMSERSO existe carencia de rentas cuando los ingresos de la persona beneficiaria de manera individual en cómputo anual son inferiores a la cuantía de la pensión no contributiva.
En 2025, el importe anual de la pensión no contributiva de incapacidad es de 7.905,80 euros al mes. Sin embargo, a partir del 1 de enero de 2026, el importe anual de la pensión no contributiva subirá un 11,4%, situándose en 8.803,20 euros al año.
Cómo solicitar la pensión no contributiva de incapacidad
Las personas que cumplan con los requisitos pertinentes pueden solicitar la pensión no contributiva de incapacidad a través de las oficinas de prestaciones o las oficinas del IMSERSO. También se puede llevar a cabo de forma online por la Sede Electrónica del IMSERSO.
Además, para seguir cobrando la pensión por discapacidad del IMSERSO es obligatorio seguir cumpliendo cada año con los requisitos que dieron origen al reconocimiento de la prestación.
Del mismo modo, durante el primer trimestre de cada año, la persona beneficiaria de la pensión tendrá que presentar la Declaración Anual de Rentas ante el IMSERSO. Este documento tiene como finalidad acreditar que la persona beneficiaria sigue cumpliendo con el requisito de carencia de rentas exigido para cobrar la pensión.
Tal y como hemos afirmado previamente, el grado mínimo de discapacidad para cobrar una pensión no contributiva de incapacidad en España es igual o superior al 65%. Sin embargo, el IMSERSO contempla una protección mayor para aquellas personas que tienen reconocida una discapacidad igual o superior al 75%.
Concretamente, las personas con una discapacidad igual o superior al 75% pueden cobrar un complemento con una cuantía equivalente al 50% del importe propio de la pensión no contributiva. En 2026, la cuantía de este complemento será de 4.401,60 euros anuales.




