‘Single Soul‘ podría ser el ‘alter ego’ de Sydney Fowler, una joven con una lesión medular y que se ha decidido a crear su propia marca de ropa, buscando un público objetivo adulto y juvenil, ofreciendo prendas que, generalmente, no se encuentran en ese tipo de mercados por precios razonables.
Con apenas trece años, en 2018, Fowler quedó paralizada del pecho hacia abajo por una infección por estafilococos, una agresiva bacteria y con una temible capacidad para producir coagulasa, una enzima que coagula el plasma sanguíneo, explica la Clínica Universidad de Navarra.
La joven permaneció cerca de nueve meses ingresada debido a aquella grave situación. Los doctores revelaron a la familia de Sydney que la bacteria había penetrado en su columna vertebral y, por tanto, también había comprimido la médula espinal, por lo que el diagnóstico concluyó en lesión medular. Desde entonces, Fowler sería usuaria de silla de ruedas y nueva integrante del colectivo de la discapacidad.
Sydney Fowler eligió ser positiva
El diagnóstico de Syney Fowler no fue nada positivo, pero ella sí que decidió serla. A pesar de su extrema juventud, siendo una niña iniciando la etapa de adolescencia, aquella joven asimiló la situación y siguió mirando hacia delante, entendiendo que tenía una bella oportunidad de ser valiente y apostar por sus verdaderos sueños sin nada que perder.
Fruto de esta valentía, superación y capacidad de resistencia, nació ‘Single Soul‘, una marca de ropa ideada por la propia Fowler que se perfiló como su verdadera pasión y dedicación. El sector de la moda leotorgaba a Sydney la confianza que la discapacidad le había robado unos años atrás.
Bajo el lema de que «cada alma tiene una historia y queremos formar parte de ella«, esta personal marca de ropa juvenil quiere contar experiencias de vida y adaptarse a las necesidades de cada usuario de este tipo de prendas. De hecho, el caso de su creadora, Sydney Fowler, que quedó paralizada debido a una infección que le originó una lesión medular con trece años, es el mejor ejemplo.
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Sin embargo, este emprendimiento en el sector textil y de la moda no ha sido el único acto de valentía de la joven Fowler. Ha disfrutado la vida desde su diagnóstico y ha cumplido sueños que parecían inalcanzables; de hecho, ella misma revela que, si no fuera por su discapacidad, no se hubiese atrevido a hacer muchas de las cosas que finalmente sí ha logrado, como lanzar su propia marca de ropa.
«Ya llevo casi llevo 7 años paralizada y gracias a Dios no hice caso a esa voz que me decía que no iba a mejorar«, expone Sydney mediante las redes sociales. Ella, en este sentido, es una figura ideal para exponer que «nunca debemos dar nada por sentado«, por complicado que pueda aparentar ser.
El CrossFit, una vía de escape
Previo a su lesión medular y siendo todavía una niña. la joven Sydney Fowler acompañaba a su padre usualmente a sesiones de Crossfit, una intensa modalidad de entrenamiento que combina ejercicios de fuerza para ganar masa muscular con movimientos de cardio, para fortalecer el corazón y la forma física.
Sin embargo, tan solo unos meses después, Fowler quedó paralizada del pecho hacia abajo por una infección por estafilococos. Finalmente, tras nueve meses de ingreso hospitalario en los que la médula espinal quedó totalmente comprimida y Sydney tuvo que empezar a vivir en una silla de ruedas, el deporte le seguía esperando.
A través de ejercicios adaptados a raíz de su lesión medular, Fowler ha seguido asistiendo a CrossFit, adaptándose y demostrándose a sí misma que “la vida seguirá mereciendo la pena» y que «todavía hay mucho que puedo hacer”.




