Rocío Arias es «mentora en maternidad divergente«, como ella misma se define. A través de su experiencia y de su amplio conocimiento en el sector, se ha alzado como una persona de absoluta referencia y divulgadora del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad -TDAH-, una condición que bien conoce, personificado en la figura de su hijo.
Mediante su perfil en redes sociales, Arias comparte un magnífico contenido sobre este trastorno, que afecta a un importante núcleo de la población y que se diagnostica en edades tempranas. Precisamente, es en este periplo en el que se ha de enfatizar sobre las actitudes y comportamientos que se deben fomentar respecto a estos jóvenes pacientes.
En esta línea, Rocío muestra publicaciones dirigidas, principalmente, a las madres de hijos con TDAH, especialmente a quienes batallan contra este síndrome en silencio y en circunstancias que, en muchas ocasiones, parecen invisibles.
La importancia de descansar la mente
El TDAH no es sólo «moverse sin parar» de arriba abajo; también es, de acuerdo con la ponencia de Rocío Arias, divulgadora de este trastorno, «pasar el día esforzándose el doble para centrar su atención, contenerse, no olvidar nada, adaptarse a un ritmo que no está hecho para ellos«.
Por tanto, si el «agotamiento fuera físico» de los niños que presentan un diagnóstico de TDAH, nadie dudaría de ellos; «si su cuerpo se desplomara de cansancio«, les dejarían descansar; «si no pudieran sostenerse en pie«, nadie les exigiría seguir adelante, insiste Rocío. Pero «como su agotamiento no se ve, lo llaman pereza«, establece, respecto a las madres y familias de estos menores.

Por tanto, la «fatiga mental» también es un aspecto de vital importancia y relevancia que se debe tener en cuenta a la hora de hablar de la maternidad y del TDAH. Para ello, la experta Rocío Arias aboga por insistir en que «cuando su mente ya no puede más, desde fuera parece que no hacen nada«, pero, por dentro, «han llegado al límite».
Es hora de poner encima de la mesa que «sus mentes también necesitan descansar«, detalla Arias en sus redes sociales. Son las personas que «van al colegio cada mañana» y están siempre al pie del cañón para evitar disgustos o malos ratos, con un comportamiento siempre ejemplar y en beneficio de sus hijos: «Reconócete. Di que eres una madre increíble, porque lo eres, aunque a veces se te olvide».
Una inclusión diaria
Otro de los aspectos importantes que destaca y menciona Rocío Arias es la relación y el binomio entre el sistema educativo y los menores con por Déficit de Atención con Hiperactividad. Bajo su perspectiva, ese sistema «nació en la era industrial, cuando se necesitaban personas obedientes, y capaces de seguir instrucciones«, por lo que ya está obsoleto y nada adecuado a las nuevas realidades emergentes.
Del mismo modo, indica que este sistema no está diseñado «para que nuestros hijos» desarrollen un «pensamiento crítico ni para mantener su singularidad, sino para crear uniformidad«, explica Rocío. Y es que, a pesar de que el mundo y la sociedad sí que ha cambiado, lo cierto es que las aulas siguen igual, dando continuidad a «un modelo que premia la memorización«.
Igualmente, y de acuerdo con la neurociencia, «aprendemos mejor cuando hay emoción, curiosidad y libertad para explorar», explica Arias; sin embargo, ese sistema educativo al que Rocío hace referencia permanece «aferrado a métodos que bloquean el potencial y silencian la creatividad«, lamenta.
Entonces, esta profesional y divulgadora del TDAH aclara que este trastorno no es el problema, sino «el espejo que refleja lo obsoleto de un modelo que ya no responde a las necesidades de la infancia». Así mismo, también estima que la inclusión no se celebra en un sólo día, sino que se debe hacer presente en cada aula y en cada mirada«.




