Marian Rojas médico psiquiatra. Se licenció en la Universidad de Navarra en el año 2007 y, tras finalizar la carrera de medicina, se decantó por colaborar en un proyecto solidario en Camboya, una decisión «que acabaría cambiando mi vida en muchos aspectos«, indica la propia profesional.
En aquel país trabajaba «ayudando a niñas de los prostíbulos que habían sido vendidas a redes de tráfico sexual desde pequeñas». Vivió en primera persona la experiencia de entrar en los burdeles para entender mejor la historia de esas jóvenes y desde entonces colabora con la Fundación Somaly para ayudar en la prevención del tráfico sexual.
Siempre le han apasionado los proyectos e iniciativas solidarias, por lo que cuenta con un amplio porfolio en este sentido. A la vuelta de Camboya, Rojas se examinó del MIR -examen de Médico Interno Residente- y comenzó la residencia de psiquiatría en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Hoy, Marian es una reconocida psiquiatra en su campo de trabajo.
La depresión, un apagón emocional
La depresión es uno de los estados emocionales más complejos a los que puede hacer frente los seres humanaos. Ese sentimiento de culpabilidad, ausencia de expectativas y motivación son factores que limitan la personalidad de quien la sufre, algo que pone en evidencia la necesidad de un buen diagnóstico para acelerar la recuperación.
De acuerdo con la experta en este campo, Marian Rojas, «la depresión es un estado», similar a al de «un apagón del mundo de las emociones y de las ilusiones«. En ese ‘universo infinito’ en el que se penetra, quien presenta un cuadro depresivo deja de «tener esperanza y deja de tener ilusión».
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En definitiva, se trata de una realidad en la que «la perspectiva de que algo bueno puede llegar se apaga«. Es un sentimiento de soledad auténtico en el que «sientes que nadie te comprende y sientes que lo tuyo no tiene solución«, aclara Marian Rojas.
Además, Rojas también menciona la aparición de «una voz interior negativa» que no hace sino recordar los errores que se han podido cometer en tiempos pasados, florecer ese sentimiento de culpa y resaltar los aspectos negativos, ya sea sobre el presente o con una mirada futurista: «Estoy sólo, no tengo dinero y no tengo ganas de levantarme«, son algunas de esas emociones, declara Marian.
Tú te hablas mal
En un cuadro de depresión, «tú te hablas mal», indica Marian Rojas sobre aquellas personas que están atravesando esta situación. Por ende, «si tú te estas hablando constantemente mal, interpretas que la gente también te está hablando mal«. Dentro de esta sintomatología, ese es un aspecto «super importante«, destaca esta psiquiatra.
Igualmente, ese sentimiento de culpa también esta arraigado a la ausencia de entendimiento y compresión por terceras personas. Marian lo hace extensible, especialmente, en la adolescencia, donde la depresión suele hacer acto de presencia de forma recurrente. Todos nos hemos enfrentado a realidades de querer ayudar a alguien y que esa persona «te saque las uñas» para rechazar esa mano tendida.
Por ello, si una persona depresiva o en momento en el que no es capaz de encontrar su mundo interior, va a denegar cualquier tipo de ayuda debido a su sentimiento de culpa y creer que el mundo no es capaz de entenderle, debido a algún trauma guardado o una situación personal que conlleve una extrema gravedad.




