La tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida es un recurso esencial para garantizar la igualdad de oportunidades en el uso del espacio público. Este documento oficial permite a las personas con discapacidad desplazarse con mayor autonomía, reduciendo las dificultades que supone el estacionamiento en entornos urbanos cada vez más saturados.
En Andalucía, esta tarjeta no solo facilita el día a día dentro de la comunidad, sino que también tiene validez en todo el territorio nacional y está reconocida en la Unión Europea. Su objetivo es claro: mejorar la accesibilidad y favorecer la integración social de quienes presentan limitaciones graves de movilidad o determinadas discapacidades.
¿Quién puede solicitar la tarjeta y qué beneficios tiene?
Pueden solicitar la tarjeta las personas que tengan reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33 % y que, además, presenten problemas significativos de movilidad, discapacidad visual severa o determinadas situaciones de discapacidad intelectual. También está prevista para menores de tres años con discapacidad grave o muy grave.
Entre sus principales ventajas se encuentra el acceso a plazas reservadas para personas con movilidad reducida, el estacionamiento gratuito en zonas reguladas como la zona azul o verde, y la posibilidad de realizar paradas justificadas en la vía pública, siempre respetando la seguridad vial y las indicaciones de la autoridad.
Antes del último párrafo, estos son los requisitos más relevantes para acceder a la tarjeta:
| Requisito | Detalle |
|---|---|
| Grado de discapacidad | Igual o superior al 33 % |
| Movilidad reducida | Uso de silla de ruedas, bastones o limitación grave |
| Discapacidad visual | Limitación reconocida del 65 % o más |
| Residencia | Empadronamiento en un municipio andaluz |
Tramitación, plazos y uso correcto
La solicitud debe presentarse ante la Junta de Andalucía, preferentemente por vía telemática, utilizando certificado digital o el sistema Cl@ve. En caso de no autorizar la consulta de datos, será necesario aportar documentación como el certificado de discapacidad, empadronamiento y documento de identidad.
El plazo máximo de resolución es de tres meses desde la presentación de la solicitud. Durante este periodo, la persona interesada puede consultar el estado del trámite a través de los canales oficiales de información en discapacidad. Si no hay respuesta en ese tiempo, se recomienda contactar directamente con la administración para confirmar la situación o valorar nuevas opciones.
La tarjeta es personal e intransferible y debe colocarse de forma visible en el vehículo. Su uso indebido puede conllevar sanciones, ya que la Policía Local supervisa su correcta utilización. El fin último es asegurar que este derecho se utilice de manera responsable y llegue a quienes realmente lo necesitan.




