Alejandro Bocija es un joven español con lesión medular. Nació en A Coruña, pero vive en Nueva York. Actualmente, entre otras cosas, Bocija se dedica a la creación de contenido en redes sociales y es activista por los derechos de las personas con discapacidad. En uno de sus últimos vídeos en redes sociales ha reclamado que los aviones sean accesibles para las personas que están en silla de ruedas.
Las personas con discapacidad y, especialmente, las personas que están en silla de ruedas, siguen encontrando importantes inconvenientes a la hora de viajar en avión. La realidad es que existe una gran falta de accesibilidad en los aviones.
Aviones accesibles para personas que están en silla de ruedas
«Hacer los aviones accesibles para las personas que estamos en silla de ruedas no es un lujo, no es un capricho. Es simplemente una necesidad básica», defiende Alejandro Bocija, joven con discapacidad que necesita una silla de ruedas para desplazarse.
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En este sentido, Alejandro Bocija explica en una serie de puntos por qué es necesario que los aviones sean accesibles para las personas que están en silla de ruedas, como es su propio caso.
Primeramente, Bocija indica que «nuestra silla de ruedas no es un asiento cualquiera. Está hecha a nuestra medida, tiene cinturones, tiene laterales y tiene apoyos». Seguidamente, añade que «cuando nos sacan de nuestra silla de ruedas para sentarnos en un asiento del avión estándar, básicamente nos están quitando nuestro sistema de seguridad».
En segundo lugar, este joven con lesión medular hace referencia al asiento en cuestión: «El cojín de nuestra silla de ruedas no está hecho de cualquier espuma. Normalmente están hechos de gel, de espuma o de materiales muy específicos que evitan que los huesos atraviesen la piel después de estar tantas horas sentados».

Alejandro Bocija vuela habitualmente de A Coruña a Nueva York y viceversa, en vuelos que suelen durar entre 6 y 8 horas. Sobre este aspecto, advierte que «en vuelos tan largos estar sentados en un asiento de avión puede ser un riesgo muy grande».
Por otro lado, también comenta que «la gente que medimos más de un 1,80 metros no cabemos bien en los asientos del avión. La gente que somos tan altos nos metéis en asientos tan pequeños. Las personas como yo no nos podemos mover, ni estirarnos y tampoco levantarnos para ir al baño».
Seguridad de las sillas de ruedas en los aviones
Con el sistema actual que se utiliza, las personas que están en silla de ruedas son los primers en entrar al avión y los últimos en salir. Esto provoca que las personas con discapacidad deban permanecer más tiempo que nadie en el avión. Al final, es más tiempo sentados en un asiento incómodo y que para muchas personas puede constituir un riesgo.
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Alejandro Bocija, además, aclara que las sillas de ruedas pueden viajar ancladas en el avión perfectamente sin que ello suponga ningún riesgo de seguridad. Sin embargo, ningún avión cuenta con este mecanismo.
Finalmente, este joven español con discapacidad defiende que «hacer que los aviones sean accesibles para las personas que tenemos sillas de ruedas haría que viajar fuese simplemente más fácil y más accesible e independiente. Podríamos entrar y salir de un avión solos, sin la ayuda de trabajadores. Creo que esto sería beneficioso para muchísima gente. Es hora que empecemos a protestar un poco por lo que de verdad nos merecemos».




