No es una novedad que desde el propio colectivo de las personas con discapacidad se reivindiquen sus derechos y existan reclamaciones para apostar, realmente y de una forma efectiva, por medidas que fomenten la inclusión y la accesibilidad. No vana decaer en el intento de conseguir que esta fantasía sea una realidad.
José de Luna es una de esas personas con discapacidad que promueve este tipo de comportamientos a través de su propio ejemplo y las experiencias que le ha tocado vivir a lo largo de su vida. Desde su posición como actor de renombre en la industria del cine, este también cómico trata de lanzar un mensaje de sensibilidad y visibilidad de las diferentes patologías que coexisten en la sociedad.
En este sentido, De Luna presenta un 70% de discapacidad intelectual y 14 dioptrías en cada ojo. Además, revela que su primer día de vida casi es también el último, tal y como le comunicaron los doctores a su madre como consecuencia de haber sufrido «una hemorragia cerebral muy intensa«. José superó esa noche y todas las que estaban por venir.
La discapacidad no es un límite
La discapacidad puede ser una manera de entender la vida. Una mirada distinta y valiente al frente. Incluso, en ocasiones, se puede entender como una dificultad para las personas que la presentan. Pero nunca se puede tildar como una limitación porque sería faltar a la verdad y a la capacidad de todos los individuos que viven con ella.
José de Luna puede dar buena cuenta de esta afirmación. Bajo su punto de vista, convivir con la discapacidad es estar permanentemente expuesto a miradas, ser víctima de comentarios poco agradables o tener el sentimiento de exclusión grabado en la frente. Esa es la verdadera limitación, que es ajena a quien presenta la discapacidad.
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En este sentido, De Luna cree que la comunidad a la que pertenece desde su legada al mundo está bajo una continua aceptación de la realidad, bajo un nulo paraguas de la sociedad: «El límite de la discapacidad, muchas veces, es la mirada de quien no quiere ver el talento, la capacidad y el valor que tenemos las personas«, indica este actor y cómico, integrante del colectivo.
Este intérprete, que personificó a ‘Juanma’ en el éxito de la película ‘Campeones‘, también insiste en la necesidad de «mirarnos de verdad» y abordar el tema de la discapacidad desde una visión universal, teniendo en cuenta el bienestar de todas las personas a través de dos conceptos fundamentales: la inclusión y la accesibilidad.
La inclusión debe ser un hecho
Nadie mejor que las personas con discapacidad para hablar de lo que significa la palabra inclusión y, especialmente, de qué forma se podría instalar en la sociedad. Hay que escuchar y aprender de este colectivo, no interpretar por ellos ni pensar o suponer lo que ellos pueden creer o desear.
Por tanto, José de Luna, mediante sus redes sociales, trata de divulgar actitudes que creen conciencia social y sensibilicen sobre la discapacidad. También ha lanzado una importante reflexión para cada lector de sus contenidos sobre qué acción puede realizar, a título personal, para conseguir «que la inclusión no sea una palabra, sino un hecho«.
En esta línea, el actor ha reivindicado una mayor «visibilidad» a las personas con discapacidad, un mensaje que ha querido hacer extensible «a toda la sociedad» y que desea que se cumpla con relativa celeridad. Aun así, todavía queda un largo camino por recorrer en este sentido, a pesar de que cada vez, se vayan dando más pasos en la dirección correcta.




