La tarjeta de aparcamiento para Personas de Movilidad Reducida -PMR- es un documento que dota de ciertos derechos a quienes presentan una discapacidad. Entre ellos, el más evidente, es la posibilidad de estacionar el vehículo en plazas destinadas para ella, de acuerdo con la Ordenanza Municipal de cada emplazamiento.
En este sentido, Madrid, la capital de España, ha anunciado cómo se puede solicitar la tarjeta de aparcamiento PMR para este año 2026. Así mismo, para obtener ese documento, que es de carácter personal e intransferible, se deben cumplir una serie de requisitos, exigidos por la Administración. En caso de contar con la aprobación, ya se podrá ser titular de esta tarjeta acreditativa.
Por tanto, ser titular de una tarjeta de aparcamiento PMR implica ser persona con discapacidad o presentar una movilidad reducida, ya sea de forma crónica o temporal. En cualquier caso, las entidades públicas de Madrid estiman que la concesión de este documento tiene un claro objetivo: eliminar barreras y fomentar el bienestar de este colectivo, vulnerable en determinadas ocasiones por comportamientos incívicos.
Requisitos para obtener la tarjeta de aparcamiento PMR en Madrid
Como se ha mencionado anteriormente, para ser titular de una tarjeta de aparcamiento PMR se deben cumplir una serie de requisitos y de condiciones exigidos por el Ayuntamiento de Madrid -o de cualquier organismo público del municipio donde se solicite-.
Tras la aprobación y posterior concesión del documento, la persona con movilidad reducida podrá optar a una serie de beneficios, que son derechos del colectivo de la discapacidad, para aumentar su autonomía personal y movilidad por todo el área metropolitana de Madrid, fomentando la inclusión social y urbana.
De este modo, la solicitud se podrá hacer tanto de forma presencial como por vía telemática, en función de las necesidades del solicitante. Por tanto, siguiendo las indicaciones del Consistorio de la capital, entre las condiciones para obtener la tarjeta de aparcamiento PMR se encuentra el hecho de tener reconocida oficialmente la condición de persona con discapacidad.
En esta línea, la persona que solicite este documento deberá residir o estar empadronado en el término municipal de Madrid. Igualmente, quienes presenten una discapacidad visual grave deberán contar con el reconocimiento de la Organización Nacional de Ciegos Españoles -ONCE- o por un oftalmólogo autorizado, mencionando una agudeza visual inferior a 0,1 o un campo de visión de 10 grados o menos.
Igualmente, informan desde el Ayuntamiento de Madrid que la tarjeta de aparcamiento PMR también podrá ser solicitada por aquellas personas jurídicas o autónomos que desarrollen su actividad en la ciudad. Esta medida se hace extensible a asociaciones que tengan establecido en sus estatutos el transporte de personas con discapacidad.
Solicitud de tarjeta PMR en Madrid
De acuerdo con las entidades que se encargan de gestionar este asunto, el grado de discapacidad mínimo que se exige para ser titular de una tarjeta de aparcamiento PMR es del 33%, unido a un informe que refleje, efectivamente, la movilidad reducida. Esta medida no busca sino garantizar que las plazas reservadas para este colectivo sean usadas, únicamente, por quienes disponen de este certificado.
El Ayuntamiento de Madrid estima que los requisitos anteriormente mencionados serán igualmente exigidos para solicitar la tarjeta PMR tanto por primera vez como en los casos de renovación, sustitución, pérdida o robo del documento. Para ello, de esta manera, se ha de presentar la información adecuada, atendiendo a las exigencias de cada municipio.
En Madrid, se ha de incluir un formulario cumplimentado con los datos del solicitante, dos fotografías tamaño carné, el documento original y una copia del dictamen técnico o informe médico que avala la movilidad reducida o discapacidad sensorial y, finalmente, las persona afiliadas a la ONCE deberán agregar el certificado que confirme esta unión.
Finalmente, una vez obtenido este documento, las personas titulares de la tarjeta de aparcamiento PMR podrán estacionar en cualquier espacio reservado para este colectivo dentro de la propia ciudad y en una gran parte del territorio nacional, fomentando la accesibilidad y divulgando comportamientos en materia de inclusión.




