El accidente ferroviario de Adamuz, un municipio de la provincia de Córdoba, ha puesto en jaque todo el panorama nacional e internacional, parando las agendas de los principales líderes políticos y siendo motivo de un respetuoso minuto de silencio en las puertas de diferentes entidades, tanto públicas como privadas.
Desde que se conociera el alcance de la noticia, las reacciones no han tardado en llegar, trasladando el pésame a los familiares y amigos de las -de momento- 39 víctimas mortales y mostrando el pesar por la tragedia que sacudió España en la noche del pasado 18 de enero. Un tren Iryio y un convoy Alvia colisionaron frontalmente, ocasionando este siniestro mortal.
Así mismo, además de las excelentes labores de los equipos de rescate, el accidente ferroviario de Adamuz también ha contado con la presencia de ‘héroes anónimos’, que no dudaron en acudir al lugar del siniestro, a la denominada ‘Zona 0‘, para prestar su ayuda y ponerla a disposición de cualquiera que la necesitase. Gonzalo Sánchez es una de las primeras personas que acudió al rescate de los pasajeros.
Gonzalo Sánchez, un ejemplo de solidaridad en Adamuz
En Adamuz, el municipio cordobés donde se ha producido este fatal accidente ferroviario entre un tren Iryo y un convoy Alvia, gran parte de su censo población ya le conocía por su trabajo como cuponero de la Organización Nacional de Ciegos Españoles -ONCE-. Sin embargo, su nombre ya ha salido a la luz a raíz de prestar sus servicios tras conocerse la noticia de este siniestro.
Al ser una de las primeras personas que acudió al rescate de los pasajeros damnificados, Gonzalo Sánchez fue testigo directo de la magnitud y de la gravedad de lo que acababa de ocurrir en Adamuz: «Ni siquiera puedo decir que te lo imagines», le trasladaba a Carlos Alsina en el programa ‘Más de Uno‘ de Onda Cero.
Los primeros rescates los hizo tras ser preguntado por la Guardia Civil, un cuerpo de Seguridad al que afirma tenerle un gran respeto, quienes le permitieron el paso al reconocer, con total naturalidad y sinceridad, que «iba a echar una mano«. Al llegar a la zona del accidente, Sánchez logró evacuar a cuantos pasajeros pudo en su coche particular hasta Adamuz, con el objetivo de que pudieran ser atendidos por los sanitarios.
Nos sentimos consternados por la tragedia del accidente de Adamuz. Nuestro abrazo solidario y cercano a los familiares de las víctimas y los afectados.
Dispuestos a colaborar, como nuestro vendedor Gonzalo Sánchez, que anoche fue uno de tantos héroes anónimos que sacaron lo… pic.twitter.com/OGZrBemUZf
— ONCE (@ONCE_oficial) January 19, 2026
Así hizo varios trayectos, hasta que, por la dificultad del terreno para acceder donde, previsiblemente, podía haber más víctimas o personas heridas, Gonzalo cayó en la cuenta de que tenía un quad -vehículo de cuatro ruedas similar a una moto- que podría permitir allanar el camino y acceder con más facilidad a donde requería la situación.
Este gesto no ha pasado desapercibido y Gonzalo ha recibido numerosas muestras de felicitación por sus actos, aunque lo cierto es que no tuvo tiempo para pensarlo. Actuó bajo el instinto más primitivo del ser humano: ayudar. A sus 46 años, nunca había vivido una tragedia como el accidente ferroviario de Adamuz, a pesar de que su nombre sea recordado en letras de oro por todos a quien les prestó su mano tendida en señal de ayuda.
Vendedor de la ONCE en Adamuz
En torno a las 20:30h, Gonzalo Sánchez salió de su casa para llegar con la mayor celeridad posible a las vías del tren donde, minutos antes, se había producido esa fatal colisión entre un tren Iryo y un convoy Alvia, perteneciente a la compañía RENFE. Todavía no podía augurar lo que iba a ver con sus propios ojos.
Natural de Montoro, otro municipio de la provincia de Córdoba, Sánchez vive en Adamuz. En esta ocasión, hizo uso de su coche para transportar a pasajeros heridos y a sanitarios que así lo requerían, para lograr atender a las personas heridas de mayor gravedad con la mayor antelación posible. Se trataba de salvar vidas. Esa era la importancia de lo que estaba ocurriendo.
No obstante, este precioso gesto de Gonzalo Sánchez ha sido reconocido por la ONCE, entidad en la que trabaja. Así mismo, desde la Organización Nacional de Ciegos Españoles se han sumado a los mensajes de apoyo y solidaridad con los afectados: «Nos sentimos consternados por la tragedia del accidente de Adamuz. Nuestro abrazo solidario y cercano a los familiares de las víctimas y los afectados«.
Al mismo tiempo, han emitido un comunicado en el que expresan su disposición a colaborar «como nuestro vendedor Gonzalo Sánchez, que anoche fue uno de tantos héroes anónimos que sacaron lo mejor del ser humano ante la catástrofe en Adamuz, Andalucía».




