Lékão es uno de esos culturistas que se alejan de lo establecido. De lo que todos se pueden imaginar al pensar en una figura deportiva de este calibre. Incluso, se sale de los estereotipos que si quiera existen en el sector del deporte. Sin embargo, nunca nadie le ha regalado nada y se ha enfrentado a una permanente superación personal.
A los dos años de edad, Alex de Souza Luz fue diagnosticado de parálisis cerebral tras haber sufrido unas complicaciones en el momento del parto que le dejaron sin el oxígeno necesario en ese momento. Como consecuencia, este culturista debió permanecer ingresado varios día en la Unidad de Cuidados Intensivos -UCI-.
A día de hoy, Alex Luz es uno de los deportistas más populares dentro de la modalidad de culturismo y es uno de los mayores ejemplos del deporte. A lo largo de los años, Lékão ha hecho gala de su perenne capacidad para sortear obstáculos, tanto en el deporte como en la vida.
Alex Luz, culturista con parálisis cerebral
Alex Luz nació en Bahía, en Brasil, un país donde comenzó a practicar sus primeros entrenamientos de culturismo cuando ya pasó la adolescencia y comenzaba la etapa adulta. Con 19 años, este joven se iniciaría en el mundo del culturismo, levantando una importante cantidad de kilos para decantarse por ser culturista profesional.
En esta línea, la parálisis cerebral no le ha supuesto ningún problema u obstáculo, sino una motivación para tratar de superarse a sí mismo cada día y alcanzar nuevos objetivos. Además, debido a su tenacidad y capacidad de resiliencia, Luz se ha ganado el respeto de todos sus rivales, tanto dentro como fuera de la pista.
Sin embargo, a pesar del verdadero éxito que ha logrado a lo largo de su carrera deportiva -y personal-, la vida de este deportista no ha sido sencilla. Él mismo reconoce, a través de las redes sociales, que ha tenido que sobreponerse a las dificultades propias de la discapacidad, personificada en su caso en la parálisis cerebral desde los dos años de edad.
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«Evolucioné mucho, una evolución que ni siquiera creía poder lograr, pero creí en los deseos que Dios puso en mi corazón, el deseo de superarme, de hacer las cosas que otros hicieron, ¡eso es lo que me trajo hasta aquí! Cada superación fue una fuerza para seguir adelante», relata Alex en su cuenta oficial de redes sociales.
Igualmente, subraya cómo logró convertirse en la persona que es y en el deportista tan admirado que ha logrado forjar: «Me hice fuerte superándome a mí mismo día tras día, con el sudor cayendo, el miedo tratando de detenerme, las conversaciones de la gente entristeciéndome, ¡pero seguí de pie, luchando hasta que lo logré».
«Una lucha muy dura» contra sí mismo
Entender y aceptar una discapacidad es un ejercicio de comprensión de magnitudes heroicas. No debe ser sencillo plantarle cara a una situación que hace acto de presencia en la vida de una persona sin previo aviso, sin capacidad de reacción y que deja al individuo a merced del destino. Pero también de su propia forma de entender la vida.
Sin embargo, Alex Luz ha sido siempre más de plantarle cara a la vida, como si un levantamiento de peso se tratase: «Fue una lucha muy dura llegar hasta aquí, una lucha de mi madre, que me cargó en brazos hasta los 8 años, y una lucha mía para levantarme después de cada caída y seguir adelante», revela el propio protagonista.
Por ello, este culturista profesional admite emocionarse cada vez que echa la vista atrás y oteo todo el recorrido que ha caminado y sufrido. Lékão, por ende, es un embajador ideal de su propia lema de vida: «Fortalece tu mente para fortalecer tu cuerpo«.




