Las zonas de aparcamiento reservadas personas de movilidad reducida -PMR- no suponen ningún privilegio para este colectivo. Ni siquiera es un capricho. Son una necesidad para fomentar el bienestar de quien presenta una discapacidad y permitirles una subida y bajada del vehículo con las mayores garantías.
Por tanto, los conductores que decidan estacionar su coche en una plaza de aparcamiento PMR sin disponer ni ser titulares de la correspondiente tarjeta acreditativa PMR no sólo estarán realizando un gesto incívico, sino que también se enfrentan a una posible sanción, de acuerdo con la normativa española.
De este modo, desde la comunidad de personas con movilidad reducida se pide endurecer estas sanciones y aumentar el número de plazas de aparcamiento PMR, con el fin de satisfacer la demanda de usuarios y participar en el aumento de calidad de vida de quienes viven esta situación.
Sanción por aparcar en una plaza PMR
‘Es sólo un momento‘, suelen excusarse quienes aparcan en una plaza de aparcamiento reservada para personas de movilidad reducida sin ser titulares de la tarjeta PMR. Ese ‘momento’ puede suponer un verdadero mal trago para los individuos que sí tienen derecho a estacionar su coche en ese espacio y, por culpa de un comportamiento inadecuado, no pueden hacerlo.
La vigilancia sobre este tipo de comportamientos ha aumentado en los últimos tiempos a petición de los propios titulares de la tarjeta de aparcamiento PMR. Por ello, el Reglamento General de Circulación ha indicado qué sanción es la establecida para quienes aparcan sin autorización en esas plazas reservadas a personas de movilidad reducida.
Considerada una grave infracción por esta normativa, aparcar en una plaza reservada sin tarjeta de aparcamiento PMR conlleva una sanción de 200 euros de multa. No obstante, como cualquier multa, está sujeta a una rebaja del 50% si se abona dentro de los 20 naturales posteriores a la notificación.
En cualquier caso, la Dirección General de Tráfico -DGT- también insiste en que, a pesar de ser una grave infracción, este hecho no conlleva pérdida de puntos en el carnet de conducir, sino que se limita a una severa sanción económica. No obstante, hay que tener en cuenta la posibilidad de que el vehículo infractor no esté obstruyendo la vía o limitando el paso del resto de coches o peatones.
En ese caso, a la multa por aparcar de forma indebida en una plaza PMR se le deberá agregar los gastos de la retirada del coche por parte de la grúa, cuyo llamamiento está licitado por las autoridades locales. Así mismo, esta cuantía de sanción entre desplazamiento y depósito varía según la ordenanza municipal de cada ciudad.
Mal uso de tarjetas de aparcamiento PMR
El mal uso de las tarjetas de aparcamiento PMR es otra de las prácticas ilícitas más comunes que existen alrededor de esta problemática. Generalmente, quienes cometen esta infracción suelen usar a la persona titular del documento, en ocasiones ya fallecida, para estacionar el coche en este espacio, inhibiendo la posibilidad a quien realmente sí lo necesita.
En función de la gravedad de la infracción y del municipio donde se cometa, esta acción está sometida a una sanción oscila entre los 150 y los 600 euros. Las plazas de aparcamiento PMR no son un privilegio, sino una necesidad y un derecho que fomenta la accesibilidad de personas con discapacidad.
Como sociedad debemos trabajar en instalar la inclusión y la accesibilidad como ejes principales de nuestros comportamientos, tratando de normalizar la discapacidad y dotándole del reconocimiento que merece. Para ello, el respeto hacia el colectivo es primordial y valorando que las plazas PMR forman parte de su autonomía e independencia.
En esta línea, la Federación Española de Municipios y Provincias y demás asociaciones de personas con discapacidad se han aliado para exigir medidas más duras respecto a las sanciones por mal uso de tarjetas de aparcamiento PMR y reforzar los controles y la vigilancia para evitar el empleo indebido de estas plazas.




