El papel de las amas de casa es uno de los roles más importantes que existen a nivel doméstico, pero que está altamente infravalorado y no tiene el reconocimiento que merecería por la vitalidad de su trabajo. Esta situación hace que muchas mujeres, en su mayoría, no gocen del mínimo de años para optar a una pensión de jubilación.
En los últimos tiempos, por fortuna, el trabajo de las amas de casa ha empezado a ostentar consideración y a ser reconocido por las administraciones públicas, dándole el lugar que merece y, especialmente, facilidades para optar a un colchón económico una vez alcancen la edad de jubilación.
Por ello, se ha anunciado que en este año 2026, las amas de casa ya pueden acogerse a una pensión no contributiva de jubilación, otorgada por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales –IMSERSO– y gestionada por cada Comunidad Autónoma donde se desarrolle la actividad laboral.
Pensión no contributiva de jubilación para amas de casa
De acuerdo con la información del IMSERSO, las pensiones no contributivas de la Seguridad Social «aseguran a todos los ciudadanos en situación de jubilación o incapacidad y en estado de necesidad, una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios».
Por tanto, estas prestaciones suponen una ‘salvación’ financiera para todas aquellas personas que han dedicado su vida y su trabajo al cuidado del hogar y a la realización de las tareas domésticas. A su vez, este colectivo no ha podido gozar de esos 15 años mínimos exigidos para optar a una pensión contributiva de jubilación.
Entre esta comunidad se encuentran las amas de casa, que, ahora sí, pueden ser beneficiarias de una pensión no contributiva cuando cumplan la edad ordinaria de jubilación, a pesar de no contar con la citada carrera de cotización. Además, estas prestaciones cuentan con un importante aval: su cuantía aumenta cada año para evitar situaciones de riesgo de estas personas receptoras.
Para este año 2026, las amas de casa que reciban la pensión no contributiva por jubilación verán aumentada la cantidad en un 2,7%, de acuerdo con los Presupuestos Generales del Estado y en consonancia con el Índice de Precios de Consumo -IPC-, que regula la cesta de la compra.
Requisitos para optar a la PNC de jubilación
Como a la mayoría de pensiones de la Seguridad Social, las personas solicitantes deberán cumplir con una serie de requisitos indispensables. En esta línea, la primera condición es contar con un mínimo de 65 años y haber residido en España durante, al menos, diez años.
De esa década de residencia en territorio nacional que demanda la Administración, de esos años, «dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud«, estiman. Así mismo, recuerdan que la pensión no contributiva, ya sea por jubilación o incapacidad, no es compatible con otra ayuda o prestación.
De este modo, la PNC puede ser solicitada por aquellos colectivos que no dispongan de un periodo de cotización superior a los 15 años exigidos en Seguridad Social, donde se encuentran las amas de casa, y por personas con discapacidad, comprendidas en edades entre 18 y 65 años ,con un grado igual o superior al 65%.
Finalmente, la Administración finaliza este apartado de condiciones para ser receptor de una pensión no contributiva indicando que «los ingresos anuales no deberían superar los 7.905,80 euros«, atendiendo a datos de 2025. También se ha de respetar los límites impuestos por la Seguridad Social para aquellos que conviven con familiares.




