La accesibilidad es una de los temas principales sobre los que giran las publicaciones de Montse Font en redes sociales. A través de su silla de ruedas, esta catalana trata de divulgar medidas que fomenten un buen comportamiento entre la sociedad que favorezca los intereses de las personas con discapacidad, tanto en materia accesible como de inclusión.
De este modo, las plazas de aparcamiento destinadas a Personas de Movilidad Reducida -PMR- suponen una de las problemáticas más importantes a las que se somete el colectivo de la discapacidad a la hora de buscar un lugar donde estacionar sus vehículos.
El incívico comportamiento por parte de la sociedad en este sentido, además del uso irregular de los propios usuarios y personas de movilidad reducida, han convertido que los verdaderos interesados se enfrenten a desagradables situaciones a la hora de disfrutar de uno de sus derechos: poder emplear su tarjeta PMR en espacios habilitados para ello.
Plazas PMR no apta para personas en silla de ruedas
De acuerdo con Montse Font, una divulgadora de la accesibilidad de personas con discapacidad en redes sociales, las plazas de aparcamiento PMR deben cumplir unos requisitos exigidos por la Reglamento General de Circulación, con el objetivo de beneficiar los movimientos de entrada y salida del vehículo.
En la publicación de Font, se demuestra como, efectivamente, el coche aparcado presenta de forma visible la tarjeta de Persona de Movilidad Reducida, un elemento que le permite estacionar. No obstante, del mismo modo, denuncia que el espacio que limita la zona de aparcamiento PMR con la siguiente plaza es mínimo, lo que complica la salida si el conductor es un usuario de silla de ruedas.
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En este caso, Montse reclama tener una mirada más allá delo simple y pensar en el bienestar del colectivo de movilidad reducida: «Si la persona que conduce va en silla de ruedas no puede salir del coche porque hay un escalón justo donde debería colocarla». Eso no es accesibilidad.
Por tanto, ella misma insiste en que este tipo de situaciones no son inusuales, sino, lamentablemente, una realidad común en la vida de estas personas: «No es una anécdota, es un fallo de concepto: accesible no es solo poder aparcar, es poder usar el espacio. Y esto no lo es», indica Montse Font.
Uso de las tarjetas de aparcamiento PMR
Al igual que la ausencia de accesibilidad en las zonas de aparcamiento reservadas para Personas de Movilidad Reducida, como ha expuesto Montse Font en sus redes sociales, lo cierto es que estas zonas son víctima de numerosas acciones que ponen en entredicho su buena práctica.
Uno de los gestos más comunes, por desgracia, lo cometen quienes hacen un mal uso de las tarjetas de aparcamiento PMR: fecha de caducidad pasada, titular del documento fallecido o mostrar una fotocopia en vez de la tarjeta original son algunas de esta mala praxis que denuncia el colectivo.
Por ello, desde todas las administraciones, en conjunto con la ciudadanía, sebe hacer un ejercicio de conciencia y tener en cuenta que las plazas PMR no son un espacio para aparcar libremente, sino que suponen un importante beneficio para las personas con discapacidad o movilidad reducida.
En cualquier caso, desde el seno de esta comunidad se reclaman mayor número de plazas PMR, así como endurecer las sanciones ante quienes cometen infracciones en este sentido. Actualmente ya existe una multa económica, aunque no contempla la retirada de puntos del carnet de conducir.




