La inocencia es una de las señas de identidad más ligadas a los niños. Son personas que hacen y deshacen sin, en ocasiones, saber muy bien por qué, como si la vida no fuera con ellos, guiándose en base a instintos que no siempre son beneficiosos para ellos mismos y que, con el tiempo, hay que ir puliendo para evitar complicaciones.
Uno de esos comportamientos es intrínseco al sentido de la vista. Los profesionales cada vez emiten más señales de alerta que permiten identificar posibles problemas de visión; no obstante, también existen una serie de pautas para evitar, precisamente, que esos síntomas se manifiesten antes de que sea demasiado tarde.
En este sentido, desde la Farmacia Vázquez informan que un niño rara vez va a saber diagnosticar posibles problemas que le afecten a la visión «porque su cerebro como que se adapta». De este modo, no son capaces de distinguir lo que es «ver bien o ver mal«.
Actitudes que derivan en problemas de visión
Para evitar la aparición de problemas de visión en niños, los profesionales optan por recomendar la presencia de los padres, así como una vigilancia sobre cada actitud del menor que pueda ser perjudicial para su vista. Además, estos jóvenes pacientes «no se quejan porque para ellos ver borroso es lo normal«.
No obstante, el problema radica en que es el cerebro el que se adapta a visión borrosa o poco nítida, por lo que es una realidad que podría pasar desapercibida, escondiendo una notable gravedad que se acentúa a medida que ese niño vaya creciendo.
Por tanto, los adultos deberán revisar ciertos comportamientos de los niños que permitan deducir posibles problemas de visión y pedir cita para una revisión en el oftalmólogo. Algunos de estos gestos son tan simples como acercarse demasiado a un papel para leer, una fuerza excesiva en la vista en el uso de pantallas y un cansancio rápido o esquivan tareas de cerca.
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También guiñar un ojo para enfocar, lo que deriva en un esfuerzo extra que deriva en ojos rojos, dolores de cabeza o fatiga visual. No obstante, desde esta farmacia también detallan que «la miopía está apareciendo antes en los niños por el uso de las pantallas«.
Además, es importante detectar estos gestos ya que «la visión infantil influye directamente en el aprendizaje, la concentración y el desarrollo«, informan desde Farmacia Vázquez. Por ello, «detectarlo a tiempo marca la diferencia» entre poder desarrollar o no alguna patología en la vista.
La importancia de las revisiones
Los ojos son órganos fundamentales para la calidad de vida y el bienestar de las personas. Los pacientes con discapacidad visual deben desarrollar una serie de mecanismos y adaptaciones que requieren cierto tiempo y dosis de paciencia ante la imposibilidad de ver con sus propios ojos.
Además, hay enfermedades oculares que no se curan con lentes o con tratamientos oftalmológicos, sino que pueden requerir intervenciones quirúrgicas o, directamente, no tener cura. Por ello, las revisiones periódicas con los profesionales de este sector se antojan fundamentales para detectar a tiempo cualquier patología.
Por ello, desde el Instituto Oftalmológico Fernández – Vega informan que «el cuidado de los ojos durante la infancia influye directamente en la calidad de visión futura«. Por ello, los oftalmólogos pediatras inciden «en la necesidad de realizar revisiones periódicas a partir de los tres años, incluso antes si aparecen síntomas».
Como consecuencia de esas visitas a los expertos, existe la posibilidad de «detectar de forma temprana defectos refractivos o patologías como el estrabismo o la ambliopía y pautar un tratamiento eficaz», destacan desde esta entidad oftalmológica.




