Un perro guía, además de ser un animal precioso y entrañable, también cumple una imprescindible misión en la vida de las personas con ceguera o discapacidad visual, sirviéndole de acompañamiento cada vez que salen a la calle. El objetivo, por tanto, es fomentar un mayor bienestar y dependencia de este colectivo.
Por ello, desde la Organización Nacional de Ciegos Españoles –ONCE– advierten sobre la importancia de no distraer a estos animales. En ese escenario, se podría crear una situación incómoda para el propio perro y para la persona ciega, que derivaría en un comportamiento inusual del perro, alterando su actitud.
«Seguro que alguna vez caminando te has encontrado con un perro guía«, detallan desde la ONCE. Por ello, han lanzado una serie de consejos mediante las redes sociales para entender cual es la manera correcta de acercarse a estos animales, siempre contando con el permiso de su dueño y acompañante, que es el que mejor le entiende y quien debe tener la última palabra.
Consejos de la ONCE cuando ves una persona ciega con un perro guía
Desde la ONCE, en primer lugar, avisan de la importancia de no permanecer atento al perro guía ni quedarse bloqueado a su paso. Por ello, animan a «actuar con normalidad» y seguir caminando en el mismo sentido en el que íbamos antes de observar a la persona con discapacidad visual y su ‘amigo’ perruno.
Igualmente, advierten y exponen una serie de consejos para este tipo de situaciones, que no suelen ser inusuales, tanto en la calle, lugares de ocio o en el transporte público. La Organización Nacional de Ciegos Españoles indica que «no distraigas al perro guía intentado llamar su atención con sonidos o llamándolo. Recuerda que está guiando«.
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El perro guía está cumpliendo una misión imprescindible en la vida de la persona con discapacidad visual. Así mismo, insisten en la importancia de nunca darle de comer: «Puede ser muy peligroso para la salud«. Se debe esquivar esa tentación en lugares abiertos o terrazas de hostelería y respetar tanto al animal como a la persona con ceguera.
Finalmente, desde la ONCE hacen mención especial al hecho de querer tocar o acariciar al perro guía: «Si te gustaría dirigirte a él o acariciarlo, recuerda siempre preguntar a la persona ciega o con discapacidad visual que acompaña, seguro que está encantada», inciden. Hay que tener el pertinente consentimiento.
Mucho más que un perro
Los perros guías de las personas con discapacidad visual, como exponen desde la ONCE, «son mucho más que un perro». Se alzan como los ojos de estos individuos y como fieles acompañantes en todo tipo de circunstancias, que ayudan a evitar situaciones de peligro y a caminar por entornos seguros.
Bajo un adecuado y estricto adiestramiento, estos animales estén ampliamente preparados para colaborar en la calidad de vida, bienestar e independencia de las personas con ceguera o discapacidad visual, por lo que su comportamiento siempre estará sujeto a lo que necesite su dueño.
Por ello, desde la propia entidad de Ciegos Españoles animan a «visibilizar cómo hacen posible una vida más autónoma para muchas personas con discapacidad visual«. El bienestar colectivo siempre será una prioridad para los usuarios de esta Organización, y con los perros guías siempre estarán un poco más cerca de conseguirlo.




