Ander Arteagabeitia, influencer con lesión medular, ha denunciado en redes sociales la falta de accesibilidad que existe en el cine para personas que están en silla de ruedas. Actualmente, la mayoría de salas de cine de España siguen sin tener en cuenta las necesidades de las personas que están en silla de ruedas.
La accesibilidad es un aspecto clave para la inclusión y la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. Así, la accesibilidad debe estar presente en todos los espacios, para beneficio de la ciudadanía en su conjunto.
Ander denuncia la falta de accesibilidad en el cine
Las salas de cine son uno de esos lugares donde la accesibilidad sigue brillando por su ausencia. Es cierto que la mayoría de salas ofrece un descuento en el precio de la entrada para personas con discapacidad y que cuentan con un espacio reservado para los usuarios que están en silla de ruedas.
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Sin embargo, el propio Ander Arteagabeitia explica que «mi opción para ir al cine en silla de ruedas es la primera fila, sin asiento. Con el cuello doblado toda la película«. Con un punto de sarcasmo añade que «eso sí, con descuento por discapacidad».
Prácticamente todas las salas de cine cuentan con un espacio reservado para personas con movilidad reducida. Este espacio, en la mayoría de casos suele ser en primera fila y sin asiento. Es decir, el usuario debe seguir la película desde su propia silla de ruedas.
Al estar situados en la primera fila, los usuarios en silla de ruedas no gozan de igualdad de oportunidades con respecto al resto de espectadores. Además de tener una peor visibilidad, deben visualizar la película con el cuello hacia arriba todo el rato. Esto es algo que ha denunciado Ander Arteagabeitia a través de sus redes sociales, reivindicando una mayor accesibilidad en las salas de cine para personas en silla de ruedas.
«No pedimos privilegios, pedimos accesibilidad»
En el caso particular de Ander Arteagabeitia, confiesa que «si quiero sentarme como cualquier otra persona a una distancia coherente y cómoda para la vista, entonces no hay sitio para mí. La única manera y la de casi siempre es que alguien me coja en brazos y me suba. Entonces, ya no hay descuento. Pago lo mismo que todos».
Se trata de una situación que siguen afrontando las personas con discapacidad que están en silla de ruedas. De hecho, muchas de estas personas optan por no acudir al cine y visualizar las películas en su casa a través de plataformas.
Por otro lado, este joven influencer con lesión medular aclara que «en algunos cines ya hay elevadores para que podamos elegir donde sentarnos a la misma altura y con la misma comodidad». A pesar de ello, la accesibilidad sigue siendo una tarea pendiente en la mayoría de salas de cine en España, suponiendo un perjuicio para las personas que están en silla de ruedas y para personas con otro tipo de discapacidad.
«No pedimos privilegios, pedimos accesibilidad», concluye Ander Arteagabeitia con respecto a las medidas de accesibilidad que necesitan los usuarios en silla de ruedas para disfrutar de las películas en el cine al igual que el resto de espectadores.




