La ciática es un dolor que puede ser altamente incapacitante en el ámbito laboral para la persona que lo padece. En este sentido, una ciática puede derivar en el derecho a obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente por parte de un trabajador.
Los profesionales de ‘Fidelitis’, abogados especialistas en incapacidad laboral, explican cómo funciona una baja laboral por incapacidad temporal por ciática, así como aquellos casos en los que se puede llegar a obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente.
Baja laboral por ciática
La ciática es un dolor que se produce por la irritación o compresión del nervio ciático, ocasionado habitualmente por diferentes patologías, como artrosis, hernia discal, estenosis lumbar o contracturas severas. El dolor puede afectar desde la espalda a la pierna, limitando a la persona afectada en su actividad laboral e incluso en su día a día.
Existen diferentes circunstancias por las que se puede conceder una baja médica por incapacidad temporal a un trabajador a causa de una ciática:
- Cuando el dolor es incapacitante.
- Existen limitaciones funcionales claras para desarrollar la actividad laboral con un mínimo de eficacia y normalidad.
- El trabajador necesita reposo, medicación o fisioterapia como tratamiento.
- La realización de la actividad laboral agrava aún más los síntomas de la ciática.
La duración de una baja laboral por ciática depende de la gravedad de la misma. Si se trata de una ciática leve, la duración de la incapacidad temporal suele ser de una a dos semanas. Se incrementa de uno a dos meses cuando hablamos de una ciática moderada y aumenta a varios meses si consiste en una ciática grave.
Cuándo es posible una incapacidad permanente por ciática
Además de todo lo expuesto anteriormente, también es posible obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente como consecuencia de una ciática. Esto puede ocurrir cuando la ciática es crónica.
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Para obtener una incapacidad permanente a causa de una ciática, los abogados de ‘Fidelitis’ explican que es necesario que «el dolor sea crónica, que haya una pérdida de fuerza, que las recaídas sean continuas y que el trabajador tenga dificultad para caminar o sentarse».
En el caso de las pensiones de incapacidad permanente, generalmente, a causa de una ciática se suele reconocer un grado de total. Si bien, en determinadas situaciones también es posible el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta.
Muchas personas con ciática llegan a normalizar el dolor e incluso vuelven al trabajo sin estar totalmente recuperados. Deben saber que cuentan con una serie de derechos que le amparan, como la incapacidad temporal o incluso la incapacidad permanente.
Cada caso es diferente. Existen casos en los que un trabajador con ciática no requiere ni siquiera una baja laboral por incapacidad temporal y otros casos en los que le puede corresponder una pensión de incapacidad permanente.
Ante cualquier duda, lo más recomendable es que el trabajador ponga su caso en manos de abogados, para que le asesoren en relación a una posible baja laboral o solicitud de incapacidad permanente.




