Con 19 años de edad, Mandy Harvey perdió definitivamente la audición. Esa realidad, no obstante, no fue el punto y final a un proceso que llevaba arrastrando durante un notable tiempo atrás, pero que concluyó cuando logró entrar en la Universidad de Colorado para estudiar Educación Musical Vocal.
El sueño de la música parecía esfumarse las líneas horizontales del pentagrama, donde ‘viven’ las notas que interpretan los instrumentos que acompañaban su voz. No obstante, Harvey decidió hacer un ejercicio de redefinición con la música para convertirse en cantante y compositora sorda.
Esta arriesgada apuesta no fue en vano; el éxito, la fama y la popularidad acabarían llegando a la vida de Mandy Harvey años después, tras obtener el Golden Buttoner -‘Pase de Oro- en el famoso programa de televisión ‘American’s Got Talent‘, dejando impresionado al público con su voz y con su historia resiliente viviendo como una persona sorda.
Mandy Harvey, cantante y compositora sorda
En su papel de cantante y compositora, Mandy Harvey es una de las figuras más aclamadas del panorama musical por su talento para expresar letras y canciones mediante la voz; desde su rol como persona con discapacidad auditiva desde los 19 años, esta joven es una referencia para el público.
Harvey recorre el mundo interpretando su música original y presentando su inspiradora historia de nunca rendirse y perseverar para perseguir sueños que, repentinamente, parecían haberse roto en mil pedazos, en su caso, por convertirse en una persona sorda que anhelaba con trabajar en el mundo de la música.
‘Sobrevivir a la muerte de tu sueño‘ es, precisamente, uno de los temas centrales de los que habla Harvey en sus charlas y conferencias por todos los rincones que visita, exponiendo la manera en la que afrontó sus miedos pero aclarando como fue dando «pequeños pasos» hacia delante con una meta anclada en la mente.
Natal de Cincinnatti, Mandy Harvey ya venía arrastrando notables problemas de audición en etapas anteriores, hasta que, finalmente, comenzó a formar parte de la comunidad sorda antes de cumplir las dos décadas. Tuvo que abandonar la Universidad para centrarse en su recuperación y, especialmente, en cómo empezar a vivir a partir de ese momento.
En ese proceso, la música no le abandonó. Con la ayuda de un sintetizador electrónico, esta cantante sorda podía trabajar y observar si las notas que emitía desde sus cuerdas vocales eran afinadas o no; con la práctica, su tono y su memoria musical fueron uniéndose hasta que fue capaz de entonar al ritmo de la música.
Volver a conectar con la música para inspirar
«Conectando con una comunidad empoderadora». Esa es una de las frases más recurrentes en la vida de Mandy Harvey y, tal vez, la que le ha permitido aceptar su nueva condición de persona sorda y cometer su integración dentro de ese mismo colectivo.
Con su ‘nueva vida’ en proceso, Mandy comenzó entonces su proceso de integración en la comunidad sorda, aprendiendo Lengua de Signos Americana y reforzando la lectura labial. También partía con la ventaja de tener memoria auditiva, por lo que centró esfuerzos en mantener las habilidades de lengua oral.
Inmersa en ese ejercicio de volver a conectar con el mundo, fue su padre quien le convenció de dar una nueva oportunidad a la música. Sin muchas esperanzas. Ahora, siendo una destacada cantante y compositora sorda, Harvey actúa descalza «para sentir las vibraciones de los instrumentos y poder acompañar su voz», detalla Visualfy.

«Mandy es una muchacha pelirroja con su cabello recogido en una cola de caballo fuera del alcance de las manos pegajosas de los niños pequeños que usa una camiseta de MTV de estilo vintage tocando un ukelele Kala súper tenor». Esa es la definición que la cantante hace sobre sí misma en una de sus canciones.
La sencillez de Mandy no está reñida con su talento y su tenacidad para sobreponerse a las adversidades que la vida le ha invitado a librar. Lo ha hecho y se ha convertido en una de las figuras más respetadas y admiradas del panorama musical.




