El Juzgado de lo Social Nº1 de Oviedo ha reconocido una pensión de incapacidad permanente total a una ciudadana que trabajaba como taxista. El reconocimiento de este grado de incapacidad se ha producido debido a las limitaciones ocasionadas por epilepsia y cefalea trigeminal.
Esta trabajadora ejercía como taxista, una profesión que exige una atención continua, capacidad de reacción inmediata y conducción segura durante largas jornadas de trabajo. Así han expuesto el caso los profesionales de ‘Velázquez & Villa Abogados’ a través de sus redes sociales (@velazquezyvillaabogados).
Incapacidad permanente total por epilepsia y cefalea trigeminal
Con el paso de los años, esta trabajadora comenzó a sufrir crisis epilépticas focales, cefalea trigeminal y alteraciones emocionales. Todas estas afecciones de salud tenían un impacto directo con su capacidad de control y concentración.

Los profesionales de ‘Velázquez & Villa Abogados’ explican que «las crisis eran incompatibles con la conducción profesional. Las desconexiones, el dolor intenso y la alteración cognitiva hacían inviable garantizar la seguridad propia y de terceros».
Debido a esta situación, se procedió a solicitar el reconocimiento de la incapacidad permanente total para la trabajadora a través de la vía administrativa. Sin embargo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le denegó la solicitud al entender que las patologías «no tenían la entidad suficiente y que eran previas al inicio de su actividad como taxista».
Tras la denegación de la incapacidad permanente, esta trabajadora puso su caso en manos de los profesionales de ‘Velázquez & Villa Abogados’, los cuales estudiaron su situación y optaron por llevar el caso a la vía judicial. Los abogados consideraban que la trabajadora sí cumplía con las condiciones para tener derecho a una incapacidad laboral permanente total.
Reconocimiento de la incapacidad en el Juzgado
«Aportamos informes médicos actualizados y acreditamos que, con el tiempo, las crisis y sus consecuencias funcionales habían evolucionado de forma claramente incapacitante», exponen desde ‘Velázquez & Villa Abogados’.
Finalmente, el Juzgado de lo Social Nº1 de Oviedo ha reconocido a esta taxista una pensión de incapacidad permanente total para su profesión habitual. De este modo, tendrá derecho a cobrar una pensión con una cuantía equivalente al 55% de su base reguladora.
Por lo general, el reconocimiento de una incapacidad permanente total implica el derecho a cobrar una pensión contributiva con una cuantía equivalente al 55% de la base reguladora; como en el caso de esta trabajadora.
Sin embargo, el importe de esta pensión puede ser equivalente al 75% de la base reguladora cuando la persona en cuestión tiene 55 años o más y está en paro. Esta situación se conoce como incapacidad permanente total cualificada.
Esta ciudadana, que trabajaba como taxista, ha tenido que luchar por sus derechos a través de la vía judicial, consiguiendo el reconocimiento de una incapacidad permanente total que la Seguridad Social le denegaba. No se trata de un hecho aislado.
Al igual que esta trabajadora de Asturias, son muchos los trabajadores que ven denegada su incapacidad permanente por parte del INSS, a pesar de cumplir con los requisitos pertinentes.




