La Policía Local de Palma, en Mallorca, ha denunciado a una mujer de 75 años por utilizar una tarjeta de aparcamiento PMR de una persona fallecida. Se trata de una actuación ilegal que, además, perjudica a las personas que necesitan hacer uso de las plazas de estacionamiento reservadas para personas con movilidad reducida (PMR).
Los agentes del Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP) fueron los encargados de llevar a cabo la actuación pertinente contra esta ciudadana española de 75 años. Dichos hechos ocurrieron el 19 de febrero de 2026 en Palma.
Utilizaba la tarjeta PMR de una persona fallecida
Durante un dispositivo para el control de estacionamientos reservados para personas con movilidad reducida (PMR), los agentes detectaron un vehículo sospechoso aparcado en una de estas plazas PMR.
Seguidamente, procedieron a inspeccionar la tarjeta azul de aparcamiento que se encontraba situada en el salpicadero. En un primer momento ya pudieron comprobar que dicha tarjeta estaba caducada desde abril de 2024, lo que constituye una ilegalidad por sí misma.
Ante ello, realizaron las correspondientes gestiones para localizar a la persona responsable del vehículo, pudiendo identificar que se trataba de una mujer de 75 años de edad. En ese momento, también observaron que no era la persona titular de la tarjeta PMR.
Los agentes de la Policía Local de Palma comprobaron que la persona titular de la tarjeta había fallecido en junio de 2022. Además, la persona infractora reconoció que era consciente de que la tarjeta azul es un documento personal e intransferible y que tampoco estaba en vigor.
Sanción y posible responsabilidades penales
Al tratarse de una actividad ilícita, la Policía Local intervino la tarjeta azul de aparcamiento PMR y tramitó la pertinente denuncia por la infracción de la Ley de Accesibilidad. Este tipo de acciones ilegales, además de conllevar una sanción administrativa, también puede implicar responsabilidades penales para la persona infractora.
Desde la Policía Local de Palma también han recordado que el uso indebido de las tarjetas azules y de las plazas de aparcamiento PMR perjudican el derecho a la movilidad de las personas que realmente necesitan hacer uso de estos espacios.
Este nuevo caso vuelve a poner de manifiesto que muchos ciudadanos siguen utilizando las tarjetas azules de aparcamiento de manera ilícita. Además, también es preciso poner el foco en los conductores que estacionan en las plazas de aparcamiento PMR sin contar con una tarjeta azul. Todo ello repercute directamente en personas con discapacidad, personas mayores y personas con movilidad reducida que necesitan utilizar este tipo de plazas.






