El mejor momento del día para tomar un suplemento de vitamina C es por la mañana, durante el desayuno y acompañado de una correcta alimentación, según coinciden los expertos. La razón es que, tras el periodo de ayuno nocturno, el organismo necesita energía para afrontar la jornada, por lo que la primera hora del día se considera la franja idónea para incorporar este y, en general, cualquier suplemento vitamínico. La vitamina C resulta especialmente útil para reforzar las defensas durante el invierno, una época en la que virus y bacterias circulan con más facilidad.
Cabe recordar que la vitamina C es uno de los micronutrientes considerados esenciales para el organismo, junto a otros como la vitamina D o las del grupo B. Su papel es clave para el fortalecimiento del sistema inmunitario y para la cicatrización de heridas, ya que interviene en la producción de colágeno.
¿En ayunas o con comida?
Aunque la recomendación general apunta al desayuno, la vitamina C también puede tomarse en ayunas, en cuyo caso se le atribuyen beneficios para la piel. Es, además, un micronutriente fácilmente compatible con otras vitaminas como la A, la E o la B12, lo que facilita combinarlo con la ingesta del resto de alimentos de la mañana.
Qué alimentos aportan más vitamina C
La alimentación es la principal vía para incorporar este micronutriente. Las frutas cítricas, como la naranja o el limón, son las más conocidas, pero no las que más cantidad aportan. Por encima de ellas se sitúan otros alimentos:
- Kiwi
- Pimiento rojo
- Brócoli
- Guayaba
- Col de Bruselas
- Camu camu
Solo cuando la dieta no basta —por las características particulares de cada persona— puede ser necesario recurrir a un suplemento para elevar los niveles y prevenir posibles complicaciones de salud.

Una advertencia importante
Los expertos insisten en que el uso de suplementos no es inocuo por sistema. Cualquier ingesta prolongada en el tiempo debe estar supervisada por un especialista médico, ya que tomar cantidades inapropiadas de cualquier vitamina puede acabar generando problemas de salud en lugar de evitarlos.
Por el contrario, mantener unos niveles óptimos a través de una dieta variada y rica en frutas y verduras sigue siendo, para la mayoría de la población, la vía más segura y recomendable para llegar al invierno con las defensas reforzadas.


