La accesibilidad digital, un reto pendiente para la inclusión de personas mayores con sordera

La accesibilidad digital, un reto pendiente para la inclusión de personas mayores con sordera

La accesibilidad digital, un reto pendiente para la inclusión de personas mayores con sordera./ Licencia AdobeStock

La digitalización ya es una realidad que ha llegado para quedarse. El uso de las nuevas tecnologías proporciona una serie de herramientas de gran utilidad que facilitan la vida de muchos colectivos, entre los que, las personas mayores, parecen navegar a la deriva.

Por tanto, desde la Confederación Española de Familias de Personas Sordas -FIAPAS-, han indicado que la brecha digital se agigante respecto a las personas mayores, con especial énfasis en quienes tienen pérdida auditiva: «Se agrava por las barreras de accesibilidad auditiva, a la información y a la comunicación».

De esta manera, FIAPAS reclama una mayor accesibilidad para que las personas mayores con sordera puedan disfrutar por plataformas digitales y el sector digital con plenas garantías: «La digitalización avanza a gran velocidad y transforma cada vez más aspectos de nuestra vida cotidiana».

Accesibilidad digital para personas mayores con sordera

La accesibilidad es un concepto que siempre debe estar arraigado a la sociedad en cualquier entorno. Es una medida que facilita y aumenta la calidad de vida de todos los grupos sociales, con o sin discapacidad, que en algún momento deben hacer uso de herramientas de adaptación.

En esta línea, la digitalización no iba a ser menos: a día de hoy, las nuevas tecnologías no disponen de los recursos suficientes para que las personas mayores, especialmente con sordera, puedan disfrutarlas en igualdad de condiciones que otros colectivos juveniles y con mayor capacidad de análisis.

En consecuencia, desde la Confederación advierten que el reto para este amplio colectivo social «no está únicamente en la edad, sino en la rapidez con la que evoluciona la tecnología, la falta de acompañamiento y el diseño poco accesible de muchos servicios y aplicaciones».

No obstante, es cierto que las personas mayores utilizan cada vez más herramientas digitales para su día a día, «pero muchas nos han trasladado inseguridad, frustración y presión ante la obligación de gestionar aspectos básicos de forma digital, sin alternativas presenciales ni apoyo suficiente», revelan desde FIAPAS.

Estas conclusiones se extraen tras la realización de un ensayo piloto en la que diferentes personas mayores con sordera, voluntarias de la Red de Personas Mayores con Sordera-FIAPAS y colaboradores de entidades aliadas como la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) y Emancipa-TIC, han participado para trasladar esta realidad.

Un diseño para todas las personas

Con el paso del tiempo, las personas mayores van sufriendo la pérdida de ciertas capacidades o habilidades que, anteriormente, ya habían desarrollado. También pueden aparecer complicaciones, entre las que se encuentra la sordera, u otras discapacidades,

Por ello, de acuerdo con FIAPAS, se identifican posibles retos en materia de accesibilidad digital para esta comunidad: «Además de dificultades específicas relacionadas con la conectividad de las prótesis auditivas, la compatibilidad entre dispositivos, la falta de información sobre funcionalidades accesibles o la ausencia de subtitulado de calidad en entornos y servicios».

Finalmente, la Confederación declara que «la tecnología ofrece oportunidades, pero no siempre puede aprovecharse en igualdad de condiciones». Ante esta situación, consideran «imprescindible incorporar la accesibilidad desde el diseño de la tecnología» para mejorar la formación de profesionales y usuarios.

También para «garantizar la compatibilidad entre dispositivos y ofrecer una atención más humana e individualizada«. Por tanto, defienden que «la transformación digital será realmente inclusiva si cuenta con todas las personas«.

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