Mª Ángeles es la madre de Mireia, una niña con parálisis cerebral infantil -PCI-. A través de su cuenta de redes sociales (@rbmangeles) ha denunciado la falta de accesibilidad en las salas de cine para personas con discapacidad.
Este lamento es un argumento constante entre el colectivo de la discapacidad, que elevan sus quejas por la ausencia de medidas accesibles y adaptaciones en el cine y en otros puntos de interés de la cultura y el ocio. Eso también es exclusión social.
Mireia, debido a su parálisis cerebral, es usuaria de silla de ruedas, por lo que debe contar con el espacio suficiente para poder pasar hasta llegar a su asiento. «Sí, hay espacio, pero está en primera fila, donde ver la película resulta incómodo», detalla su madre.
Falta de accesibilidad en salas de cine
«Dicen que el cine es accesible«, comienza Mª Ángeles una publicación en redes sociales, donde muestra cual es y cómo es la realidad de acudir a estos espacios con una niña con parálisis cerebral.
Con la intención de comprobar la accesibilidad de salas de cine, y en la cultura en general, la madre de Mireia ha acudido con su hija a estos espacios. Destaca que, efectivamente, hay rampa y espacio suficiente para el paso de una silla de ruedas, pero el problema radica en que están en primera fila.
Así mismo, detalla que «si quieres sentarte en otra zona, tienes que depender de alguien que te ayude a subir o bajar escaleras», restando autonomía e independencia a la audiencia con discapacidad en el cine.
Consecuencia de esa ‘desagradable’ e injusta situación a la que se enfrenta esta madre con una niña con parálisis cerebral, Mª Ángeles refleja que «la accesibilidad no es sólo tener un sitio», sino que se trata de poder elegir con libertad, como el resto de personas.
Apostar realmente por la accesibilidad en favor de las personas con discapacidad consiste en «poder disfrutar en igualdad de condiciones; porque si tienes que adaptarte tú, no es inclusión«, expone la madre de Mireia.
Autonomía y vida real
Con la intención de compartir y visibilizar la parálisis cerebral y el papel de las personas que cuidan a quienes tienen esa condición, Mª Ángeles enseña cómo es la vida de esta familia en redes sociales: «Autonomía, avances y vida real«.
Precisamente, para alcanzar esa autonomía, la pequeña Mireia se somete cada día a rutinas de rehabilitación y sesiones de terapia que le ayuden a ser lo más independiente posible, siempre acompañada de sus padres y de su familia.
«La realidad no es blanco o negro, es adaptarse a cada momento; a lo que necesitamos y a lo que nos facilita la vida», indica la madre de esta pequeña con parálisis cerebral. No es sólo cómo se hace, sino valorar el hecho de poder hacerlo.
Así, bajo el poderoso lema ‘Si quieres, puedes‘, la familia de Mireia enseña la manera de emprender viajes adaptados, disfrutar la vida marcada por la parálisis cerebral y, por encima de todo, como no dejar de sonreír ante la adversidad.
