Los pasajeros aéreos con discapacidades físicas y mentales siguen topándose con importantes obstáculos a la hora de viajar en avión, a pesar de la normativa vigente europea sobre accesibilidad. Así se confirma a través de un trabajo de investigación de la ‘Breda University of Applied Sciences’ (BUas).
Millones de europeos disfrutarán de vacaciones durante el verano de 2026 y, la mayoría de ellos, viajarán en avión. Sin embargo, desde la ‘Breda University of Applied Sciences’ afirman que casi uno de cada cuatro adultos en la Unión Europea (UE) tiene una discapacidad. Es decir, aproximadamente 90 millones de personas.
La necesidad de las accesibilidad para viajar en avión
Teniendo en cuenta el número de personas con discapacidad en la Unión Europea, poder viajar en avión sin complicaciones se antoja como una necesidad y una prioridad cada vez mayor. A pesar de la legislación existente, volar en avión sigue siendo una experiencia estresante y dificultosa para la mayoría de viajeros con discapacidad.
En este sentido, la investigación desarrollada por la ‘Breda University of Applied Sciences’ muestra que las barreras persisten en cada etapa del viaje en avión para los usuarios con discapacidad.
Este estudio ha contado con la participación de viajeros con diferentes discapacidades, como personas con discapacidad auditiva, personas con discapacidad visual, personas con autismo o ansiedad y usuarios de silla de ruedas. Así, la investigación ha puesto el foco en cada uno de los puntos del viaje, desde la reserva hasta la recogida del equipaje y finalización.
Uno de los aspectos más relevantes que destaca este trabajo de investigación es el efecto acumulativo de las barreras para viajeros con discapacidad. No se trata solo de un obstáculo aislado, sino de diferentes barreras que en conjunto provocan que viajar en avión sea una odisea en muchas ocasiones para las personas con discapacidad.
Mejoras para viajeros con discapacidad
El trabajo de investigación llevado a cabo por la ‘Breda University of Applied Sciences’ enumera algunos de los obstáculos habituales con los que se enfrentan las personas con discapacidad al viajar en avión:
- Detalle omitido en la reserva.
- Sillas de ruedas que se dañan en la bodega.
- Personal que no aporta información sobre discapacidades durante el check-in.
- La imposibilidad de viajar con su propia silla de ruedas en avión.
- Los tiempos de viaje. Las personas con discapacidad deben llegar con una gran antelación para viajar y luego son los últimos en bajar del avión.
Respecto a toda esta problemática, la investigadora de la ‘Breda University of Applied Sciences’, Simone Moretti, asegura que «existen numerosas regulaciones y estándares, pero las dificultades persisten». Además, añade que «el sector de la aviación tiene buenas intenciones, pero un servicio digno y coherente requiere más que el mero cumplimiento de las normas. Requiere comprender verdaderamente lo que experimentan estos pasajeros».
Por todo ello, los investigadores instan a mejorar de forma real las medidas de accesibilidad para los viajeros con discapacidad. En este contexto, abogan porque la industria de la aviación cuente de forma activa con los pasajeros con discapacidad para la elaboración de nuevos servicios e infraestructuras.
Como conclusión, los profesionales de la BUas comentan que «la aviación no tiene por qué elegir entre estándares de seguridad uniformes y la adaptabilidad individual; las mejoras pueden ser consistentes en todos los aeropuertos y, al mismo tiempo, adaptarse a las necesidades específicas de cada pasajero».
