Garantizar un aparcamiento accesible no es solo una cuestión de normativa, sino de igualdad real. Las plazas reservadas para personas con movilidad reducida (PMR) están diseñadas para facilitar la autonomía, reducir riesgos y permitir desplazamientos seguros desde el vehículo hasta el destino final, ya sea un hospital, un centro comercial o un edificio público.
En los últimos años, la accesibilidad ha ganado peso en el urbanismo y la arquitectura, y el diseño de los aparcamientos juega un papel fundamental. Dimensiones insuficientes, mala señalización o una ubicación inadecuada pueden convertir una plaza reservada en un obstáculo más, en lugar de una solución.
El respeto por las plazas PMR es debate diario y que podrás seguir en nuestras redes sociales, donde numerosos usuarios denuncian la falta de empatía por parte del resto de conductores e incluso, familiares de los beneficiarios de estas plazas que hacen mal uso de ellas.
Plazas para movilidad reducida: facilita la accesibilidad
Uno de los aspectos más relevantes de las plazas PMR es su localización. Estas deben situarse lo más cerca posible de los accesos principales del edificio o recinto al que dan servicio. El objetivo es claro: evitar recorridos largos por zonas de tráfico rodado o pendientes pronunciadas que puedan suponer un peligro o un esfuerzo excesivo.
Además, el itinerario desde la plaza hasta la entrada debe ser accesible, sin escalones, con pavimentos antideslizantes y, siempre que sea posible, protegido de la circulación de otros vehículos. Una buena ubicación reduce la dependencia y mejora notablemente la experiencia de uso.
Medidas mínimas de plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida
Las dimensiones de una plaza para personas con movilidad reducida están pensadas para permitir maniobras cómodas y seguras, especialmente en vehículos adaptados. La longitud mínima recomendada es de 5 metros, con un ancho de 2,20 metros, a lo que se debe sumar una zona de aproximación de al menos 1,5 metros en uno de los laterales o en la parte trasera.
Este espacio adicional es imprescindible para el despliegue de rampas, plataformas elevadoras o para la transferencia a sillas de ruedas, tanto manuales como eléctricas. Aunque se trata de medidas mínimas, ampliarlas siempre supone una mejora directa en accesibilidad y comodidad.



Datos clave de las plazas PMR
| Elemento esencial | Requisito mínimo |
|---|---|
| Longitud de la plaza | 5 metros |
| Ancho de la plaza | 2,20 metros |
| Zona de aproximación | 1,5 metros adicionales |
| Ubicación | Próxima a accesos principales |
El uso de estas plazas está reservado exclusivamente a personas que dispongan de la tarjeta oficial de estacionamiento para movilidad reducida, un documento personal e intransferible que acredita el derecho a aparcar en estos espacios. Respetar estas normas no solo evita sanciones, sino que contribuye a una convivencia más justa y accesible para todos.




