Abril Alfaro es una joven argentina de 20 años de edad. Cuando tenía 15 años se quedó en silla de ruedas de un día para otro, teniendo que aprender a convivir con una discapacidad y a aceptar su nueva situación. Con tiempo y optimismo, Abril ha conseguido salir adelante.
Después de un periodo de aceptación y dolor, Abril Alfaro decidió mostrar todo su proceso a través de redes sociales. En ‘Tik Tok’ cuenta con casi 50.000 seguidores, convirtiéndose en un ejemplo de inspiración para miles de personas.
La historia de superación de Abril Alfaro
A través de uno de los vídeos publicados en sus redes sociales, Abril explica que «de un día para otro terminé en un Hospital donde me dijeron que no iba a volver a caminar, cuando tenía 15 años. En ese momento tuve que reaprender muchas cosas que para la mayoría de personas son tareas básicas».
Ver esta publicación en Instagram
Durante estos últimos años, Abril Alfaro no solamente perdió la posibilidad de caminar, sino que también perdió parte de la identidad que tenía sobre ella misma. Así lo confiesa esta joven argentina con discapacidad.
Eso sí, asegura que «para adaptarme a este cambio, aunque no lo parezca, el mayor desafío fue mental y no físico. Todo lo que tuve que atravesar me hizo ver mi fortaleza y lo que somos capaces de superar emocionalmente».
Abril encontró en el deporte y el ejercicio físico un aliado para seguir adelante. A pesar de su duro pronóstico, esta joven decidió no rendirse y trabaja cada día para recuperar la mayor movilidad posible. No obstante, también ha atravesado por momentos de gran dificultad e incertidumbre.
En este sentido, Abril Alfaro indica que «durante mucho tiempo me costó mostrar esta nueva versión. Me daba vergüenza y me daba tristeza saber que aunque pusiera todo para recuperar lo que había perdido, nunca lo iba a poder recuperar».
Concienciar sobre la discapacidad
Después de un tiempo complicado, Abril Alfaro ha decidido compartir su proceso a través de redes sociales. Además, también busca concienciar, visibilizar y sensibilizar sobre la discapacidad.
Sobre ello, esta joven resalta que «en vez de seguir buscando un porqué, decidí hacerme esta cuenta para poder compartir mi perspectiva y poder concienciar de que vivir con una discapacidad no nos impide hacer cosas, sino que nos enseña a hacerlas de forma diferente».
A raíz de su discapacidad, Abril también ha encontrado el valor de la verdadera amistad. El apoyo de sus amigos y amigas está siendo fundamental en todo su proceso de aceptación, normalización y recuperación.
«Convivir con una silla de ruedas me hizo entender que caminar no es igual a ser feliz. Perder una versión de nosotros mismos nos ayuda a encontrarnos con una mejor», expone Abril Alfaro, que añade que «la calidad de nuestras amistades vale más que la cantidad. Los amigos que te hacen sentir incluido son los que valen la pena».
Al igual que miles de personas en todo el mundo, Abril Alfaro ha tenido que aprender a convivir con una discapacidad de un día para otro. Esta situación conlleva dolor, incertidumbre y miedo, pero también implica aprendizaje, aceptación, crecimiento y oportunidad.




