La discapacidad, a pesar de que pueda sonar a tópico, ha convertido a Yaneth Álvarez en una mejor persona. Ella misma, incluso, define que ahora sí es feliz y que vive una vida que le ha despertado emociones que le permiten disfrutar en plenitud. A base de adversidad ha tenido que entender el ‘aquí y el ahora‘.
Esta valiente mujer ejerce la profesión de psicóloga social, ateniendo a pacientes, principalmente mujeres, a encontrarse consigo mismo para recuperar las ganas de vivir y, especialmente, a reencontrarse con la motivación de querer vivir con pasión. La pasividad es gran enemigo de la humanidad.
A sus 27 años, Álvarez es una persona que integra la comunidad de la discapacidad, y lo hace con coherencia, propósito y gratitud. Bien es cierto que hay actividades que no puede realizar, pero ese circunstancia no le impide tener la cabeza encima de los hombros para sentirse agradecida por la oportunidad de poder ser una referencia para personas en realidades idénticas.
La discapacidad «sí me define»
De forma sobrevenida, sin tiempo alguno de reacción, la discapacidad hizo acto de presencia en la vida de Yaneth Álvarez. Ella, de este modo, indica que esa condición «sí me define», no rehúye de ella e, incluso, confirma que «a partir de ella elegí quedarme, reconstruirme y vivir con sentido«.
Del mismo modo, desde su papel como profesional de la psicología en el ámbito social, esta mujer plantea los retos y desafíos de la discapacidad en redes sociales; el objetivo, por tanto, no es otro que el que pretende el resto del colectivo: normalizar, por fin, una realidad que presentan millones de personas.
En su caso, Yaneth continúa aseverando que «me define porque gracias a la discapacidad hago lo que hago, trabajo desde la conciencia, la inclusión y la pasión, y habito una vida que sí me hace feliz». Antes de entrar en esta circunstancia, la vida no se veía con el mismo valor.
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Igualmente, la joven hace una mención destacada a las limitaciones que existen en torno a la discapacidad, o eso creen quienes no la tienen: «No me limita, me reveló«. Acto seguido, asegura que «me enseñó a priorizar lo esencial, a abrazar mis luces y mis sombras y a dejar en cada experiencia una huella bonita«.
Ahora, desde su posición, Yaneth Álvarez tiene la oportunidad de crear conciencia y divulgar la discapacidad, generando un contexto ideal de confianza para sus ‘compañeros’ y defendiendo siempre los derechos de su colectivo, entre los que se encuentran la inclusión y la accesibilidad, ambos universales.
Capacidad de transformación
Psicóloga, analista y directora de proyectos de ámbito laboral para personas con discapacidad. La carta de presentación de Yaneth Álvarez, además de ser docente universitaria, no deja indiferente a cada lector; de este modo, también detalla que su principal baluarte es la «capacidad de transformación» de los espacios.
Esta idea coincide con su teoría de «crear espacios mucho más amigables para todas las personas«, es decir, fomentar la inclusión y la accesibilidad de personas con discapacidad en cualquier contexto, alejado de la exclusión y de malas prácticas sociales.
Desde su posición, Álvarez relata que se siente incluida en el ámbito laboral «cuando la discapacidad se ha naturalizado» y cuando «reconocemos que la diversidad hace parte de la riqueza humana». Todos los roles, desde directores a empleados, deben asumir «un papel protagonista», expresa.
Por ello, Yaneth concluye confirmando que las personas y candidatos con discapacidad a un puesto de trabajo están sobradamente preparadas para aportar valor a las empresas «porque somos seres humanos que también aportamos a la construcción de la sociedad y de territorios».




