Camila Ignacia (@camignacha) es una joven escritora que escribe sobre discapacidad, una narrativa generalmente orientada al público infantil. Además, lo hace en primera persona, ya que ella también cuenta con esta condición, por lo que pertenece al mismo colectivo del que abarca su temática.
Tal y como se define, Camila es «una disca escribiendo sobre discapacidad«. Lo hace en base a su Condición de Espectro Autista (CEA), Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), Síndrome Ehlers – Danlos (SED), Síndrome de Taquicardia Postural Ortostática (POTS) y al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Su amplio bagaje con diferentes trastornos y discapacidades le invitan a hablar abiertamente sobre cómo es vivir con estas condiciones y, especialmente, ser una voz de renombre para aclarar y explicar qué es verdaderamente la inclusión y cómo se podría fomentar una cultura cada vez más empática con las personas con alguna enfermedad, patología o discapacidad.
La inclusión es dejar la subestimación de lado
«Voy a decir algo incómodo«, inicia Camila una publicación en redes sociales, advirtiendo de que el contenido que procede a expresar puede que no tenga una amplia aceptación social, especialmente por la comunidad de la discapacidad. Sin embargo, su intención, como integrante, es, precisamente, poner en valor sus capacidades.
De hecho, ya lanza la primera pregunta, que es una invitación al pensamiento y reflexión personal: «¿Inclusión o capacitismo con aplausos?» Y esa disyuntiva se sustenta sobre un teoría que esta joven escritora infantil defiende en sus redes sociales: «Aplaudir todo lo que hace una persona con discapacidad no es inclusión».
En este sentido, Camila relata que quien celebra cada pequeño gesto ‘rutinario’ de un individuo con discapacidad puede que le tenga «bajas expectativas«, más que admirar su capacidad para realizar cualquier actividad: «Si celebras algo básico sólo porque tiene discapacidad, estás pensando que ‘yo no creía que pudiera hacerlo’«, advierte.

Por tanto, tras establecer las bases de esa teoría, Camila Ignacia insiste en que «eso no es apoyo«, sino que se trata de «capacitismo con aplausos». Ella no le resta protagonismo a los logros y a las consecuciones de cada persona con discapacidad, pero exige que vayan acorde a los «desafíos reales» de cada una de ellas.
Se debe valorar «según su proceso, según sus características, pero no según su diagnóstico«, recuerda Camila, una escritora infantil sobre discapacidad: «Tenía este tema atorado en la garganta hace días; dio que celebren sólo porque tenemos discapacidad ‘¿y por qué pensaste que no podría?’«, estima.
Reconocer de acuerdo a las posibilidades
«Si es difícil para esa persona, se reconoce; si es un avance, se celebra; pero no conviertas lo cotidiano en algo heroico», recuerda Camila sobre el mérito de las personas con discapacidad y su reconocimiento por parte de los ojos de la sociedad, evitando etiquetar a este colectivo por sus actitudes y capacidades.
En esta línea, Camila recuerda que «no somos inspiración automática«, sino que «somos personas». Igualmente, en este sentido, apuesta porque «la inclusión no es sorprendente por lo que hacemos, es dejar de subestimarnos». Ella, que convive con la discapacidad en primera persona, ha abierto uno de los grandes debates que existen en la sociedad.
Por ello, esta ‘arriesgada’ pero necesaria publicación de Camila Ignacia en redes sociales ha despertado un gran número de reacciones entre su comunidad de seguidores, algunos de ellos con discapacidad, que han celebrado y aplaudido estas palabras: «Había que decirlo«, escribe una usuaria; «es capacitista, totalmente cierto», indica otro.




