La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha presentado un nuevo protocolo pionero para la prevención y atención frente a delitos de odio contra las personas sordas. Se trata de una iniciativa de gran importancia para salvaguardar los derechos de las personas sordas en España.
En concreto, hablamos de una herramienta pionera impulsada por la CNSE cuyo objetivo es garantizar la existencia de una respuesta institucional, coordinada, accesible y respetuosa con los derechos humanos de las personas sordas.
Protocolo ante delitos de odio contra las personas sordas
Respecto a este protocolo de actuación, el presidente de la CNSE, Roberto Suárez, destaca que «es prioritario visibilizar, prevenir y actuar frente a las agresiones y discriminaciones que sufrimos las personas sordas por nuestra condición de personas sordas y por el uso de la lengua de signos».

Este documento específico ha sido desarrollado por el área jurídica de la CNSE. Posteriormente, también ha sido revisado por la Unidad de Derechos Humanos e Igualdad de la Guardia Civil. Un protocolo que fija pautas concretas de detección, denuncia y acompañamiento de las víctimas de delito de odio. Del mismo modo, también se han establecido determinados protocolos para prevenir la revictimización.
Por desgracia, a las puertas del año 2026, algunas personas sordas siguen enfrentándose a situaciones de delitos de odio o situaciones de discriminación. Por tanto, este protocolo busca establecer un marco de protección ante este tipo de casos.
La asesora jurídica de la CNSE, Patricia Mora, también se ha manifestado al respecto. Así, ha argumentado que «el nuevo protocolo pretende ofrecer un marco común de actuación para todo el movimiento asociativo y las instituciones que intervienen en estos casos (desde cuerpos policiales hasta servicios sociales y sanitarios) para que ninguna persona sorda se sienta sola o desprotegida cuando sufra un delito de odio».
Del mismo modo, Mora ha añadido que «refuerza el derecho de las personas sordas a comunicarse en su lengua natural, la lengua de signos, y exige que se garantice la accesibilidad plena durante todo el proceso judicial y policial, desde la denuncia hasta la sentencia».
Delitos de odio por razones lingüísticas y culturales
Desde la CNSE advierten que los delitos de odio hacia las personas sordas no solamente se producen por motivos de discapacidad, sino también por causas lingüísticas y culturales. En este sentido, es necesario realizar varias apreciaciones al respecto.
Patricia Mora, voz autorizada en el tema, aclara que «la negación de accesibilidad o la falta de respeto a la lengua de signos son formas de discriminación que atentan contra la dignidad y la igualdad de oportunidades. El odio nunca se puede normalizar».
La principal finalidad de este protocolo pionero impulsado por la CNSE es generar confianza y empoderar a las personas sordas para que denuncien este tipo de situaciones discriminatorias. Sobre ello, Roberto Suárez afirma que «sin accesibilidad y sin respeto a la lengua de signos no puede haber igualdad real».
Una de las medidas de prevención básicas incluida en este protocolo es la formación en accesibilidad y lengua de signos. Una formación que debe dirigirse a los profesionales de los servicios públicos, de los cuerpos y fuerzas de seguridad y de la justicia. Del mismo modo, este documento también plantea campañas de sensibilización para la sociedad, especialmente en el ámbito educativo.
En definitiva, el protocolo ya se encuentra disponible en la página web de la Confederación Estatal de Personas Sordas. Además, es necesario destacar que se ha elaborado gracias a la financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y la Fundación ONCE».




