Con motivo de el Día Internacional del Implante Coclear, que se celebra cada 25 de febrero, se pone en evidencia la necesidad y la importancia de este accesorio para que personas sordas o con discapacidad auditiva puedan sentirse parte activa de la sociedad, mediante la escucha, el aprendizaje y la participación.
Es fundamental una igualdad de oportunidades en el acceso a los implantes cocleares para todas las personas que lo necesiten, eliminando la enorme barrera que es la desigualdad territorial en la actualización tecnológica y en el mantenimiento de esta adaptación para el colectivo de la sordera.
El implante coclear, por tanto, es mucho más que una solución tecnológica; es devolver la capacidad de comunicación ante la imposibilidad de escuchar. Desde la Confederación Española de Familias de Personas Sordas -FIAPAS- «reivindicamos que el progreso que suponen los implantes cocleares llegue a cualquier persona que lo precise y en el momento en el que lo necesite«.
La importancia del implante coclear en personas sordas
«El implante coclear se ha consolidado como uno de los mayores avances científicos en el ámbito de la sordera«, destacan desde FIAPAS en este Día Internacional. Ha abierto una puerta «a la comunicación, a la participación plena y al aprendizaje» a cualquier persona con discapacidad auditiva, permitiéndole recuperar sensaciones perdidas.
Sin duda, esta tecnología «ha cambiado la perspectiva socioeducativa de los niños con sorderas severas y profundas, al posibilitar el acceso a la lengua oral y potenciar el desarrollo del lenguaje desde los primeros años de vida y favorecer el aprendizaje«, subrayan desde la entidad.
En este sentido, Ángela es una pequeña de tantos niños que ya hacen uso de ese implante coclear, gozando de sus ventajas. Esta onubense, de 12 años de edad, presenta una sordera bilateral profunda prelocutiva: «Soy sorda de los dos oídos desde muy pequeña», detalla.
Para ella, ser usuaria de implante coclear es sentirse «especial», teniendo la misma capacidad que el resto de compañeros de «oír a todo el mundo» y participar activamente en todas las áreas sociales y académicas: «Mis asignaturas favoritas son matemáticas, inglés y francés», recalca Ángela.
En este sentido, gracias a la posibilidad de portar estos implantes cocleares, la propia Ángela indica que «puedo escuchar a todo el mundo. Estoy muy contenta. Tengo suerte de poder escuchar a mis padres y a mi hermana«. Esa posibilidad es completamente remota sin la ayuda de estos accesorios, por lo que es una necesidad que trasciende la sordera y fomenta la calidad de vida.
Equidad, actualización y garantías
El impacto del implante coclear en personas soras es un verdadero paso adelante en su bienestar y en su calidad de vida: «En cualquier etapa, escuchar es conectar y conectar es participar», apuntillan desde FIAPAS. Además, exponen que este implante permite «restaurar la audición, mantener conversaciones, acceder al empleo y participar activamente en la vida social y cultural«.
Igualmente, «a pesar de los avances científicos, sanitarios y educativos logrados en las últimas décadas, siguen existiendo desigualdades y barreras que condicionan el acceso efectivo, la actualización tecnológica y el mantenimiento adecuado del implante coclear«, lamentan desde la entidad.
Por ello, desde FIAPAS han establecido cuales son las principales las demandas prioritarias para la igualdad de oportunidades. En primer lugar, estiman la equidad territorial en la implantación bilateral, es decir, la eliminación de las diferencias entre comunidades autónomas.
La cobertura de las baterías, «elemento imprescindible y de uso permanente para el funcionamiento diario del implante», también es un aspecto prioritario, así como la actualización tecnológica garantizada, «evitando la oferta de dispositivos próximos a la obsolescencia».
Por tanto, FIAPAS concluye que las demandas reales y prioritarias se sustentan en la equidad, la actualización tecnológica y garantías reales «para que ninguna persona con sordera vea limitado su derecho a oír, a comunicarse y a participar plenamente», han concluido en el Día Internacional del Implante Coclear.




