La artrosis de rodilla o gonartrosis es una enfermedad que ocasiona dolor, rigidez y pérdida de movilidad en la persona que la padece. En determinados casos, es posible obtener un grado de discapacidad por artrosis de rodilla, siempre que se cumplan ciertas condiciones.
En ciertas situaciones, la artrosis de rodilla puede provocar limitaciones en la bipedestación y la marcha. Así, los ciudadanos deben conocer que sí es posible obtener un certificado de discapacidad igual o superior al 33% por esta enfermedad. Hay que tener en cuenta que hablamos de una patología degenerativa.
Grado de discapacidad por artrosis de rodilla
Los profesionales del bufete de abogados ‘Fidelitis’ indican que «la artrosis de rodilla alcanza con frecuencia el 33-49% cuando existe limitación funcional sostenida, especialmente en casos bilaterales o con ayudas técnicas. La preparación del expediente con pruebas objetivas y escalas funcionales es decisiva para obtener un porcentaje justo».

A continuación, exponemos los grados de discapacidad que se pueden obtener habitualmente por artrosis de rodilla, en base a la gravedad de la enfermedad que presenta cada persona:
- Leve: El dolor es ocasional, ROM casi completo y es posible hacer una marcha de entre 500 y 800 metros sin descansos. En este tipo de situaciones la discapacidad reconocida no llega al 33%, situándose entre 0 y 24%.
- Moderada: Dolor frecuente, cojera leve, bipedestación limitada y necesidad de recibir tratamientos conservadores de manera regular. En estos casos se suele reconocer un grado de discapacidad entre el 25% y el 39%. Cuando la limitación es constante, se puede alcanzar el grado de discapacidad igual o superior al 33%.
- Moderada-severa: El ciudadano necesita hacer paradas frecuentes al caminar, utiliza bastón o rodillera y siente el impacto al realizar tareas básicas del día a día. Grado de discapacidad de entre el 33 y el 49% en este tipo de situaciones.
- Severa: En este caso se suele reconocer un grado de discapacidad entre un 50 y un 64%. Este grado puede ser aún mayor si además de la artrosis de rodilla también existen otras patologías limitantes.
Se considera que la artrosis de rodilla es severa cuando el dolor de la persona afectada es insistente y necesita ayudas para trayectos cortos. Además, también se considera la rigidez marcada o la inestabilidad a pesar de la artroplastia.
Solicitud del grado de discapacidad por artrosis de rodilla
La solicitud de la valoración del grado de discapacidad por artrosis de rodilla se debe llevar a cabo en el centro de valoración correspondiente en función de la Comunidad Autónoma en la que resida el ciudadano.
Junto a la pertinente solicitud, el usuario debe presentar una serie de documentos básicos, como el DNI, pruebas médicas o informes. Seguidamente, será necesario pasar el proceso de valoración y exploración.
Finalmente, tendrá lugar la resolución con el grado de discapacidad reconocido. Si procede el reconocimiento de la movilidad reducida también quedará recogido en dicha resolución. En caso de que el ciudadano no esté conforme con la resolución, puede realizar una reclamación administrativa y, posteriormente, acudir a la vía judicial.
Para tener derecho a ciertos beneficios fiscales y sociales, es necesario tener reconocido como mínimo un 33% de discapacidad. En este sentido, desde ‘Fidelitis’ establecen ciertas claves para alcanzar un 33% de discapacidad por artrosis de rodilla:
- Presentar dolor crónico a pesar del tratamiento.
- Acreditar limitaciones en la realización de las actividades básicas.
- Reducción del rango de movimiento y cojera.
- Problemas o dificultades para subir las escaleras y para mantener la bipedestación de forma prolongada.
Del mismo modo, también se tiene en consideración las ayudas técnicas que pueda necesitar el ciudadano de forma recurrente, como un bastón o rodillera. Además, los informes médicos actualizados son claves para mantener el grado de discapacidad reconocido.




