Un nuevo estudio elaborado por ‘Aula Desigual’ ha puesto de manifiesta las barreras que siguen encontrando los niños y adolescentes con discapacidad en la Educación. Esta estudio se ha desarrollado entre 2023 y 2025, contando con la colaboración de DOWN España y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Este informe, titulado ‘Barreras, variables y líneas de actuación’, concluye que aún son demasiados los obstáculos que encuentran los docentes para aplicar una educación realmente inclusiva en España.
Barreras de los docentes para aplicar una educación inclusiva
Este particular estudio, que se ha llevado a cabo por un periodo de dos años, ha contado con las respuestas de más de 1.750 profesionales docentes de todas las etapas educativas. Así, el estudio se ha centrado en los siguientes cinco grandes bloques:
- Planificación,
- Metodología.
- Elaboración didáctica.
- Evaluación.
- Atención a la diversidad.
A través de este estudio desarrollado por ‘Aula Desigual’ se persigue detectar y reflexionar «sobre aquellas prácticas educativas que limitan la presencia, participación y progreso del alumnado con discapacidad en las aulas ordinarias», tal y como informan los representantes de DOWN España.
Los resultados de este estudio, basados en las respuestas de los profesionales docentes, concluyen que la mayor barrera para una educación inclusiva y de calidad se encuentra en el ámbito de la atención a la diversidad; especialmente en relación a la accesibilidad tecnológica.
Problemas del sistema educativo actual
La educación es un aspecto fundamental e imprescindible para la inclusión de las personas con discapacidad. Sin embargo, los docentes siguen enfrentando importantes barreras para poder impartir una educación realmente inclusivo.

Según los resultados del mencionado estudio, estas son otras barreras fundamentales del sistema educativo actual que no permiten llegar a una inclusión real en las escuelas e institutos:
- Escasa co-docencia y colaboración entre los profesores.
- Escasez o falta de materiales accesibles, tanto sensorial como cognitivamente.
- Baja presencia de recursos en otros idiomas.
- Poca variedad en las técnicas de evaluación, con modelos unidireccionales.
- Baja promoción de la autonomía del alumnado.
De igual modo, también se ha detectado una preocupante ‘paradoja del apoyo’ para los alumnos con discapacidad. Es decir, cuanto mayor es el alumno, menor es la flexibilidad y la autonomía que se le ofrece por parte del sistema educativo.
Todos estos factores y barreras influyen negativamente en la educación de miles de niños con discapacidad y con necesidades especiales de apoyo educativo. Así, este estudio reafirma que aún queda un largo camino por recorrer para poder llegar a una educación realmente inclusiva en España.
Una vez obtenidos los resultados, los responsables de este estudio han expuesto una serie de conclusiones relevantes, como la necesidad urgente de convertir la inclusión en una práctica habitual en los centros educativos. Para ello, se recomiendan las siguientes acciones básicas:
- Reorganización de tiempos y apoyos para facilitar la co-docencia.
- Diseñar aprendizajes más flexibles y accesibles para el alumnado.
El punto más importante para avanzar hacia una educación realmente inclusiva, según indican, consiste en comprender la atención a la diversidad como una responsabilidad compartida entre todas las personas que forman parte del centro educativo.




