Liam es un niño de dos años con síndrome de Down, una condición genética cuya principal característica es la presencia de un cromosoma de más en el par del 21. Por ello, tanto Michael como Franchi, su familia, han trabajado desde el primer instante para que este pequeño adquiera la mayor autonomía posible.
A pesar de su breve edad, Liam es un pequeño que acude a sesiones rutinariamente para ir adquiriendo un mayor desarrollo y trabajar las áreas que pueda tener más afectadas, como la comunicación, el habla o el equilibrio. La independencia será el resultado de un trabajo realmente complejo.
De hecho, no son pocos los comentarios que recibe el pequeño Liam en redes sociales sobre lo «inteligente» que es respecto a su condición de síndrome de Down. Lo cierto es que esa cualidad es fruto del trabajo y la disciplina, y así lo defienden sus padres: «La suerte se trabaja cada día«.
Liam, un pequeño con síndrome de Down
Michael es un padre orgulloso de su hijo. Liam, por tanto, es un niño con apenas dos años de edad que reúne todas las características posibles para que su familia se sienta feliz con él. Juntos, además, quieren visibilizar el síndrome de Down alrededor del mundo, inculcando la inclusión de la discapacidad.
Por ello, en base a la condición genética de Liam, tanto Michael como Franchi afirman que han sido años de cambios y de aprendizajes, pero también «de mucho amor». El más incondicional posible. Han recorrido juntos las ‘primeras veces’ de este pequeño y han ido derribando sus primeros obstáculos.
Esta familia ha acogido el síndrome de Down de Liam con los brazos abiertos para acompañarle en el proceso de dar «sus primeros pasos y sus primeras palabras», algo que» nos han recordado que no hay límites cuando hay ganas de superarse«, han descrito en redes sociales.
De hecho, las plataformas digitales de esta familia están plagadas de mensajes de orgullo y amor hacia el pequeño de la casa, insistiendo en la suerte que tienen de ser sus padres, aseverando que «puedo decir alto y claro lo orgulloso que soy de tener un hijo con síndrome de Down , pero mas orgulloso de ser el padre de Liam».
Las personas con síndrome de Down son «mucho más que su condición», y así lo están experimentado ahora Michael y Franchi, una pareja que dio la bienvenida a un cromosoma de más que escondía una dosis extra de magia y autenticidad: «Los límites sólo los pones tu«.
Un pequeño explorador
«Venimos a cambiar el juego«, narran en redes sociales los padres de Liam. Tal vez, esa manera de ‘jugar’ sea dotando al síndrome de Down de una absoluta normalidad para ser entendido, trasladando esta condición como una característica más y restándole más importancia de la que tiene.
Prueba de ello es el afán de viajar que esta familia siempre ha desarrollado; ahora, desde que Liam vino al mundo, se ha convertido «en un pequeño explorador» para conocer el mundo acompañado de sus padres: «Hay cosas que cambian cuando te conviertes en padre o madre, pero viajar nunca será una de ellas«.
El milagro de la vida quiso que Liam llegase a las vidas de Michael y Franchi, y que lo hiciera acompañado del síndrome de Down para ser «nuestra sorpresa favorita». Desde entonces, cada pequeño gesto, avance o sonrisa del pequeño se celebra como una verdadera alegría, aprovechando cada momento de estar y disfrutar en familia.




