La historia de Elia Álamo, una lesión medular, tres operaciones y una lucha constante para demostrar que el presente es ‘aquí y ahora’

La historia de Elia Álamo con una lesión medular

Elia Álamo, una lesión medular y una lucha constante./ Instagram

Un accidente de tráfico es el motivo por el que Elia Álamo (@_.eliag._) presenta «una lesión medular incompleta a nivel C4, a pesar de que la vértebra que me rompí fue la C5″, como ella misma define. Su historia es el reflejo de una lucha constante para demostrar que el presente es y siempre será hoy, aquí y ahora.

Elia sufrió ese fatal siniestro el 24 de diciembre de 2025, una fecha muy marcada en el calendario al ser el día en el que se celebra la Nochebuena, víspera de Navidad. Desde entonces, se ha enfrentado a un potente enemigo, tanto físico como mental: la lesión medular que le arrebató la posibilidad de caminar.

De hecho, esta joven no tapa la vulnerabilidad de la discapacidad y lamenta no poder hacer determinadas acciones que antes realizaba casi de forma automática. Sin embargo, también valora, por encima de todo, que «puedo decir que estoy viva«.

Una lesión medular y la importancia del presente

Una frase es el reflejo de lo que sintió Elia Álamo tras aquel accidente de tráfico: «Papá, no me puedo mover». Esa realidad inundó el cuerpo de esta joven cuyo testimonio se antoja tan sincero como real y expone la realidad de una lesión medular, donde la aceptación requiere tiempo y necesita ser digerida.

«Yo no percibía quedarme en una silla de ruedas«, indica Elia. Pero la discapacidad deja claro que es una condición que ninguna persona está exenta de presentar. Pasó tres días en un estado de coma inducido y, ahora, revela en el podcast ‘Zona Abierta‘ que la movilidad y la pinza de sus manos es lo que más echa en falta: «La mente la llevo muy mal».

El siniestro vial que le cambió la vida para siempre a esta joven también le ha invitado a asegurar que pensar más allá de lo que puedes hacer hoy es una utopía, porque «mañana puede ser tarde«. Comprender que el presente es ‘aquí y ahora’ no es un simple dicho; se ha convertido en una realidad y en una filosofía de vida.

Por tanto, Elia indica que «si tienes que llamar a alguien, que lo hagas; si tienes que comerte algo, que lo hagas; no te lo pienses, porque igual mañana no lo puedes hacer«. Ella, por su parte, detalla que ni siquiera puede peinarse el pelo ni coger «unos palillos para comer una pieza de sushi tranquila».

La lesión medular de Álamo también le ha hecho comprender que no se lidia sólo con el aspecto físico, sino también con el plano mental y con los pensamientos que aparecen para poner la vida ‘patas arriba’. Sin embargo, reconoce la importancia de estar bien rodeada por un entorno sano: «Es duro estar así, pero es más duro dejarlos a ellos«.

Un aprendizaje y una etapa de la vida

En un principio, Elia Álamo asegura que su lesión medular la concebía como «mi mayor pesadilla». Sin embargo, meses más tarde, es capaz de pensar y exponer «que es un aprendizaje más y una etapa de mi vida, que por desgracia o por suerte me ha tocado vivir».

Mientras estaba ingresada en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, Álamo explicaba cómo y cuál era el alcance de su lesión: «Tengo una lesión medular incompleta a nivel C4, a pesar de que la vértebra que me rompí fue la C5, y tuvieron que fijarla a C4 a C6«.

Del mismo modo, valora que «tengo sensibilidad en todo el cuerpo, y también al ser incompleta, es una buena señal. Estoy empezando a ganar movilidad y mi objetivo es conseguir rehabilitar todo lo que pueda y poder seguir adelante«.

Ahora, siendo «sólo el comienzo de mi nueva vida», la lesión medular de Elia Álamo le ha motivado para seguir «luchando, trabajando y dándolo todo«, tanto por ella misma como por todas las personas que le acompañan en este proceso.

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