Elana Meyers Taylor dignifica el concepto de ‘campeona’, tanto dentro como fuera de la pista. Como deportista de bobsleigh, se ha alzado con el oro olímpico en estos Juegos de Invierno, disputados a lo largo del mes de febrero en Milán; como madre, vive con la discapacidad muy de cerca, personificada en sus dos hijos, Nico y Noah.
A sus 41 años de edad, Meyers se ha alzado con el metal más preciado en el ámbito del deporte en la sección de monobob, que es una versión individual femenina del bobsleigh. Sin embargo, los aplausos llegaron cuando esta campeona se fundió en un precioso abrazo con sus dos hijos con discapacidad.
Elana, de hecho, ha viajado por todo el circuito mundial acompañada de sus dos menores: ambos presentan discapacidad auditiva y, además, uno de ellos, Nico, tiene síndrome de Down, una condición que cuenta con un cromosoma extra en el par 21, también catalogada como Trisomía del 21.
Elana Meyers, una campeona con dos hijos con discapacidad
La noticia del oro olímpico de Elana Meyers ha dado la vuelta al mundo por su tenacidad y capacidad de superación en el bobsleigh; sin embargo, los vítores también alcanzaron la plenitud cuando se desveló la admirable historia de maternidad que se esconde detrás de esta victoria.
Elana es madre de dos hijos con discapacidad, que comparten la sordera y, uno de ellos, tiene síndrome de Down. Esta condición de sendos menores ha sido el impulso que ha empujado a esta ‘súper’ deportista a dar lo mejor de sí, disfrutando del momento junto a su familia.
«El momento por el que oramos. Gloria a Dios«, escribía la vigente campeona en sus redes sociales, en una publicación que acompañaba de una tierna imagen en la que se abraza con sus hijos. No obstante, el palmarés de Elana Meyers no es precisamente escaso, aunque esta puede que haya sido su victoria más especial.
Ver esta publicación en Instagram
Esta, que ha sido su quinta participación en unos Juegos de Invierno, comenzaba con la siguiente declaración de intenciones: «Realmente quiero una medalla de oro. Aún no la he conseguido, así que siento que es lo único que me falta en mi currículum, pero además de eso, lo hago por mí y por mis hijos«, indicaba Elana.
Natural de Douglasville, Georgia, esta flamante campeona también tiene raíces americanas, ya que sus padres son de Pemberton, Nueva Jersey. En cualquier caso, su historia ya está en todos los rincones del mundo, demostrando que la fuerza y la unión de la familia es la victoria más importante de la vida.
Superar momentos difíciles
Tanto en la vida personal de Elana Meyers como en el deporte, esta mujer ha tenido que enfrentar momentos realmente complejos. Esos que nadie nunca piensa que le pueden tocar, pero cuya papeleta siempre está presente. Meyers Taylor, no obstante, ha aprendido a introducirlos en su batalla diaria.
Con el oro olímpico obtenido en Milán, esta brillante deportista exclamaba que la victoria es una continuación de su espíritu de perseverancia, queriendo demostrar que, pese a la adversidad, «puedo perseguir mis sueños, superar obstáculos y perseverar ante cualquier obstáculo que se me presente y realmente alcanzar mis metas».
En lo que respecta a Nico y a Noah, hijos de Elana con discapacidad, esta madre detallaba que también deseaba «demostrarles que, a pesar de lo que digan, puedes seguir adelante«. Del mismo modo, «también quiero mostrarles que está bien: a veces fallarás, pero puedes aprender mucho, seguir creciendo y superar los momentos difíciles«, ha indicado esta campeona.
Noah y Nico, con sordera; Nico, además, con síndrome de Down, pueden estar orgullosos de la madre y de la familia que tienen, dotándoles de todas las adaptaciones necesarias para su calidad de vida y de un amor tan profundo con el esfuerzo de Elana para alcanzar la medalla de oro.




