Investigadores del grupo de Investigación ‘Fisiopatología y Medicina Regenerativa’ del Hospital Nacional de Parapléjicos, liderados por el doctor Rafael Moreno-Luna, han confirmado un avance que podría ayudar a mejorar de manera considerable la calidad de vida de las personas con lesión medular.
En concreto, desde el Hospital Nacional de Parapléjicos aseguran que este grupo de investigadores «han validado que a partir de apenas un gramo de grasa subcutánea de pacientes con lesión medular crónica es posible obtener suficientes células madre para regenerar el flujo sanguíneo en tejidos donde los vasos se habían perdido por completo, una situación que provoca falta de riego y necrosis».
Un avance para la calidad de vida de personas con lesión medular
Los resultados de esta investigación se han publicado en la revista científica ‘Angiogenesis’. Se trata de un avance significativo en medicina regenerativa vascular, ofreciendo un camino realista hacia terapias clínicas basadas en las células madres del propio paciente con lesión medular.

Junto con el equipo de investigación del Hospital Nacional de Parapléjicos también han colaborado las siguientes instituciones, tanto nacionales como internacionales:
- Universidad de Cádiz, con María del Carmen Durán-Ruiz.
- Hospital Nacional de Parapléjicos, con Eduardo Molina Holgado y Pedro Felipe Esteban.
- Harvard University, con Juan M. Melero-Martin.
Todos ellos han investigado diferentes poblaciones celulares del tejido adiposo con el objetivo de identificar las que presentan un mayor potencial terapéutico para las personas con lesión medular.
Los resultados de esta ardua investigación muestran por qué los ensayos previos con células madre residentes en la grasa no tenían éxito en los pacientes lesionados medulares. Además, también ponen de manifiesto un procedimiento innovador con capacidad para restaurar la irrigación sanguínea en áreas isquémicas, sin riego vascular.
De este modo, los investigadores han constatado que las células madres recabadas de personas con lesión medular crónica mantienen dicha capacidad regenerativa. Por ello, se abre la posibilidad de ampliar este protocolo a otras personas con enfermedades complejas.
Un impacto en vidas humanas
El coordinador del grupo multidisciplinar de investigación, Rafael Moreno-Luna se ha mostrado especialmente satisfecho por los resultados obtenidos. Al respecto, manifiesta que «nuestros resultados muestran que un recurso sencillo y accesible, como el tejido adiposo subcutáneo, puede convertirse en la base de terapias avanzadas para regenerar vasos sanguíneos. Esto abre una puerta a tratamientos personalizados con un enorme potencial para pacientes con enfermedades graves y heridas crónicas de difícil curación».
Según prevén los investigadores, este avance puede ayudar a mejorar significativamente la calidad de vida de pacientes con lesiones por presión y otras lesiones isquémicas. Además, también puede tener implicaciones sanitarias y económicas, ya que este tipo de lesiones constituyen un gasto elevado para el sistema de salud público.
Por el momento, los investigadores se encuentran analizando la seguridad del protocolo para pacientes con lesión medular. Los primeros resultados obtenidos son muy prometedores y esperanzadores.
Como conclusión, el doctor Moreno-Luna indica que «el siguiente objetivo será iniciar un ensayo clínico en pacientes, con el fin de validar la eficacia de esta estrategia regenerativa en condiciones clínicas reales».




