A pesar de la juventud que ostenta, Isidora Uribe Silva -Isi- ya es una persona de renombre y con una notable reputación en el ámbito de la inclusión de las personas con discapacidad. Ella, de hecho, forma parte de este amplio colectivo, mediante el que reivindica el cumplimiento de sus derechos fundamentales como parte activa de la sociedad.
Uribe nació con una diplejía espástica, un tipo de parálisis cerebral que le obliga a hacer uso de determinadas herramientas de adaptación para disfrutar de una mayor calidad de vida. Por ello, esta joven ha decidido no ocultar su discapacidad, sino demostrar que se puede vivir con plenas garantías siempre que la sociedad ponga su ‘granito de arena’.
Mediante su papel como activista de la inclusión, Isi menciona las barreras que las personas con discapacidad deben desafiar en su día a día; también las dificultades que existen alrededor de una mentalidad lejana a la inclusión y de las dificultades para desarrollar la autonomía personal sin la adaptación adecuada.
La discapacidad, con voz y derechos
Isidora es una voz más que reconocida en el sector de la discapacidad con especial reputación en América Latina, donde reside. Por ello, sus redes sociales son un altavoz para divulgar, fomentar o promover comportamientos que acerquen esta condición a la sociedad mediante lazos de unión como empatía, respeto o dignidad.
En esta línea, Uribe ha vivido situaciones de todo tipo alrededor de su discapacidad, de las que no siempre ha encontrado una mirada o un comentario de refugio, sino todo lo contrario. Por ello, esta joven anima a cuidar el léxico a la hora de conversar y dirigirse a personas con una condición de discapacidad.
«Hay expresiones que aún se escuchan y que, por más que no tengan mala intención, sí invalidan la realidad de las personas en situación de discapacidad«, detalla la propia Isi. No obstante, también lanza un mensaje de reivindicación: «Aquí estamos y el alzar la voz puede ser la clave para generar inclusión«.
En este mismo sentido, la joven activista también exclama que tener una discapacidad no inhibe tener sentimientos ni emociones, por lo que es importante ser cuidadoso con el lenguaje: «Somos personas y tenemos derecho; estamos aquí y tenemos voz«, subraya.
Igualmente, Uribe, como lleva haciendo desde que era una niña de 13 años, apuesta por «poner a la persona en el centro», validando sus capacidades y entendiendo que la discapacidad es, simplemente, «una parte de nuestra vida, pero no lo que nos define; entender esto es clave«, finaliza.
Informar y derribar mitos
El colectivo de las personas con discapacidad, lamentablemente y de forma relativamente recurrente, sigue siendo víctima de situaciones de discriminación. Isi Uribe lo ha vivido y lo ha sufrido, por lo que estima que es una actitud ligada a los «prejuicios y estereotipos» que rodean a esta condición de algunos individuos.
Uribe piensa que todavía existe la creencia de que «tener una discapacidad te hace menos; que a muchos de nosotros, automáticamente, nos cuestan mucho las cosas; incluso, al ser adultos, nos siguen tratando como niños pequeños». Este tipo de comentarios y leyendas van «de la mano con la desinformación».
En esta línea, la joven indica que «es necesario tener una mirada crítica y mantenerse informado para estar abierto a conocer distintas realidades, entendiendo a cada persona». Así mismo, cierra Uribe, » es importante derribar mitos para permitir que la discapacidad sea entendida«.
